domingo, 27 de mayo de 2018

EL MUNDIAL 78 FUE UN ESLABON ADICIONAL DEL PLAN SISTEMÁTICO DE LA DICTADURA, SE MAQUILLO AL PAIS EN LA SUPERFICIE, MIENTRAS EL DISPOSITIVO DEL TERROR SEGUÍA INTACTO EN LOS CENTROS CLANDESTINOS

El Mundial 78 tuvo dos caras interrelacionadas, por un lado, el triunfo y el festejo por la obtención de la Copa del Mundo por primera vez para nuestro país y por el otro, la utilización por parte de la dictadura para legitimarse, esconder las aberrantes violaciones a los derechos humanos y querer mostrar que las denuncias desde el extranjero eran simplemente habladurías mal intencionadas, inventos de “resentidos” que orquestaban una “campaña anti argentina”.

El triunfo deportivo fue la excusa perfecta para que los militares, exalten que se erigía al sur del mundo una nueva nación, en la que sin exclusiones los 25 millones de argentinos habían jugado y ganado, habían apostado por “EL país” y acertado. Como lo expresaran en la Fiesta de Todos, la película propagandística estrenada en Mayo de 1979, para que nadie olvide la “gesta” argentina que había refundado el país como parte de la reorganización, objetivo que habían trazado los militares al asaltar el poder el 24 de Marzo de 1976, como ejemplo el filme en su primera imagen muestra el genocida Jorge Rafael Videla. Fue nuestra mejor fiesta, la fiesta de Todos, quien no sintió que esta alegría Ganas de ser, hacer y demostrar que podemos”. Trabajaron para la organización tanto los hombres que lo pensaron ( unia al EAM 78 y a la FIFA) junto a miles de argentinos anónimos, es decir “la fiesta había sido de Todos”, porque se incluyó a todos los argentinos que pusieron su granito, “todos” se enfrentaron a la “malevolencia y al escepticismo, nosotros le respondimos con la actitud generosa y de pantalones largos”, tal como subraya el periodista Roberto Maidana

En respuesta a quienes, según sostenían los militares, eran enemigos de la nación , de la que los medios de comunicación habían contribuido “ “Para los de afuera, para todo ese periodismo insidioso y malintencionado que durante meses montó una campaña de mentiras acerca de la Argentina, este certamen le está revelando al mundo la realidad de nuestro país y su capacidad de hacer, con responsabilidad y bien, cosas importantes, es la mejor oportunidad que ha tenido el país para mostrar su verdadera imagen a todo el mundo, a través de los periodistas extranjeros que han venido a presenciarlo y de alguna manera a juzgarnos, aun los que no puedan superar los prejuicios que traían, nos documentarán como pueblo”, insistia Maidana,


Abel Gilbert, co autor del “Terror y la Gloria”, resume qué ocurría mientras se jugaba el Mundial: se desarrolló en medio de la omisión, el entusiasmo militante y el alborozo por las victorias deportivas. Hizo que bajara la productividad laboral y se recuperaran en calidad de préstamo, espacios públicos cercenados. El Mundial se introdujo en las cárceles y los hospicios, en las fronteras y las escuelas, en las mismas escuelas donde se difundía una circular ministerial según aducían los militares, la subversión se agazapaba en los mismos jardines de infantes. Además como hecho excepcional, recuerda Gilbert que en 1978, la represión estatal había mermado en comparación a los números registrados en los años precedentes.

Claramente el Mundial no era irrelevante, era un eslabón adicional del plan sistemático: abarcaba las áreas sociales, económicas, educacionales, comunicación y turismo. Se remodelaron estadios y se construyeron nuevos, con gastos millonarios en dólares cuyo balance jamás se conoció para acondicionar a la Argentina (para maquillarla en la superficie, mientras los torturadores seguían picaneando en los centros clandestinos, y mientras dispositivo del terror seguía intacto). En ese sentido Gilbert marca la existencia de una involuntaria ( ndr¿ realmente involuntaria? y atroz asociación topográfica, a cada estadio le correspondía en sus inmediaciones un campo de concentración: River Plate-ESMA, Chateau Carreras-La Perla, Vélez Sarsfield-Olimpo, Mar del Plata-Unidad Regional, Mendoza-Liceo Militar, Rosario Central-II Cuerpo.

En la apertura del campeonato, el entonces presidente Jorge Videla, vestido de civil, quizá simbolizando que el torneo lo involucraba mucho más allá de su rol de militar y presidente de facto, dejaba los honores solamente para el palco y el ámbito castrense, pero el fútbol debería ser unificatorio y él como cabeza de los “25 millones de argentinos” lo demostraba con su ropa (en realidad su ropaje, dado que era apenas un disfraz, tanto su vestimenta como el mundial 78, la primera buscaba mostrar a un ser humano afable cuya vestimenta no era diferente a la del común de la población, aunque, en realidad mantenía su rol como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y miembro de la Junta militar, por lo tanto el uniforme era su ropa. En tanto, el Mundial 78 fue una máscara para aparentar un país sin tensiones, unificado bajo la camiseta de la selección, cuando la realidad era que las tensiones estaban al orden del día, los campos de concentración en todo el país, adonde de forma ilegal eran llevados los opositores al régimen “tildados de subversivos, todo ciudadano era sospechoso y no estaba exento de ser “chupado”, aún aquel cuyo único “pecado” eran figurar en la agenda de los contrarios a las ideas de los genocidas.

En su discurso inaugural, Videla, parafraseando a la Constitución Nacional (cuya validez estaba anulada ya que en sui lugar regía el estatuto del Proceso), daba la bienvenida a los hombres y mujeres de todo el mundo, que, amistosamente solamente con la condición de buena voluntad habían arribado al Mundial en un marco de afecto y respeto reciproco.

El entonces presidente de facto, reemplazaba la “guerra sucia”, con la que legitimaron las treinta mil desapariciones para usar una palabra más suave “confrontación”, aclarando que era en “ el campo deportivo”, allí seria apenas un choque circunstancial , solamente un encuentro deportivo, donde , tal como ocurría con los Juegos Olímpicos, la máxima expresión deportiva donde la guerra quedaba suspendida, por lo tanto, mientras durara el Mundial, según Videla, el deporte estaría por encima de todo y unificaría a los hombres y mujeres de buena voluntad en torno a un valor “la amistad en las relaciones humanas”, que, puede, aseguraba Videla:” conseguir la unidad en la diversidad”.

Videla en su alocución enfatizó sobre las relaciones humanas, entendidas como respeto y la unidad en la diversidad. Como paradoja, el respeto por las relaciones humanas y la diversidad, fueron dos de los valores que Videla y el Proceso genocida se encargaron de quebrar: los lazos laborales , con la represión económica delegada en un socio civil como José Martinez de Hoz, avaló la supresión del derecho a huelga, persecución a obreros y el secuestro en las fábricas, sin olvidar la colaboración prestada por las grandes empresas, también socias en la represión económica así como en la delatación para su posterior secuestro de trabajadores , además el plan sistemático de exterminio negó cualquier opinión contraria, ejerciendo la censura, prohibiendo criticas ( en el caso del futbol, a los medios , de modo explícito se les prohibió criticar el equipo de Menotti). Por lo tanto, el “disenso y el respeto a la vida”, eran una ficción. Al desaparecido se le quitaba toda identidad, no solamente se desconocía su paradero o su lugar de muerte, sino que el hecho se agravaba al arrojar sus cuerpos al rio de la Plata, negándole una sepultura.

Desde el palco oficial , Videla proclamaba “Esta es la única forma para construir la paz, y por eso pido a Dios, nuestro Señor, que este evento sea para afirmar la paz que deseamos en todo el mundo, una paz en cuyo marco pueda realizarse el hombre con dignidad y libertad”, aquí , como representante de la Junta de gobierno, reafirmaba los “valores occidentales y cristianos”, proclamados desde los comunicados emitidos apenas depuesta Isabelita y asociando el Mundial a otra de las patas del autodenominado Proceso, la Iglesia católica, cómplice de la dictadura un nuevo ejemplo de proclamaba Videla desde el palco oficial En este marco declaró inaugurado oficialmente el Campeonato del Mundo.

Consumado el triunfo y en medio de los festejos, en la Fiesta de Todos, Menotti, asegura el slogan de la nueva argentina potencia:” Argentina ahora está entre los mejores del mundo”, no era solamente la selección, el Mundial 78 era un símbolo de una Argentina que ya había “renacido”, según el discurso oficialista dictatorial. Palabras similares utiliza, el historiador Felix Luna retoma la idea propuesta por la dictadura para limpiar su imagen: “Una multitud delirante, pero limpia, es lo más parecido que vi a un pueblo maduro, con un sentimiento común, sin que nadie se sienta marginado, excluido y por primera vez en nuestro país la alegría de unos no significó la tristeza de otros”, en otros términos los “25 millones de argentinos que habían jugado el mundial”, como indicaba la canción oficial, ahora eran parte de Argentina campeón mundial, es decir, todos bajo una misma camiseta, una “Fiesta de Todos”.

Los jugadores, fueron entrevistados cientos de veces, negando siempre que supieran que durante el Mundial que desaparecía gente y que eran torturados en cárceles subterráneas, Osvaldo Ardiles, el jugador argentino con mayor formación educativa de los campeones mundiales de 1978, aseguró que nada sabía de las atrocidades que cometían los militares, aunque esbozó una autocrítica para el documental: Mundial 78, la historia paralela,”, realizado para conmemorar los 25 años del Mundial 78 :” fuimos utilizados como propaganda por parte de los militares”, aunque rescató que para una gran cantidad el triunfo fue una catarsis:” también servimos como bálsamo para mucha gente oprimida que pudo volver a salir a la calle envuelta en una bandera argentina”. Por su parte, quien fuera su compañero en la selección y con posterioridad en el Tottenham de Inglaterra , Ricardo Julio Villa, reiteró que estuvo ciego ante las torturas y desapariciones que el mundial 78 intentó soterrar : “Asumo mi responsabilidad individual, era un boludo que no veía nada más allá de la pelota. En la concentración teníamos que dejar el auto a cien metros y después nos encontrábamos con dos controles del Ejército que nos palpaban y revisaban los bolsos. A la noche, veíamos a los centinelas y escuchábamos tiros. Nos usaron para tapar las desapariciones de personas que pensaban distinto. Me siento engañado...

Una definición que precisa la visión de los años de plomo, la brindó el fotógrafo Ricardo Alfieri, en 1992, escribía en El Gráfico: " Los periodistas extranjeros tenían más conocimientos que los locales sobre la represión. La alegría de la gente fue fabricada por la publicidad oficial".

Como culminación, vale reflexionar, por un lado, qué es lo que nos ocurre con el fútbol, por qué la pasión que llevamos en el ADN, nos hace cegarnos y logramos ser engañados, como sucedió en el Mundial 78, donde, como lo definió Pablo Llonto:” Fuimos parte de un país entre ciegos y enloquecidos, que creyó que la patria era la pelota, y la pelota, la patria” .

Finalmente, poniendo el acento en el Mundial 78, no fue solamente la gesta deportiva sin igual, escindido de las atrocidades y deshumanización llevada a cabo por los militares , uno y otro se corresponden, retomando la idea de Gilbert, fue un eslabón adicional del plan sistemático dictatorial , abarcabó diferentes áreas ,se maquilló al país en la superficie, mientras los torturadores seguían picaneando en los centros clandestinos, y mientras dispositivo del terror seguía intacto

Jurado, J, C. "El Mundial de la barbarie",Marca ( España), 2010
El deporte en los tiempos del horror, Clarín, 24 de Marzo de 2003
Ferrero, L. y Sazbon, D Argentina: la nación en juego, 2010
Gilbert, A. El Mundial de los veinticinco millones”, la Nación, 31 de Mayo de 1998

sábado, 19 de mayo de 2018

EL 25 DE MAYO NO HUBO UNA REVOLUCIÓN,COMENZÓ UN PROCESO QUE ROMPIÓ UNA FORMA VIGENTE DURANTE MUCHOS AÑOS DE ORGANIZAR LA ADMINISTRACIÓN PUBLICA, BUSCANDO GENERAR NUEVAS REGLAS ( GABRIEL DI MEGLIO, HISTORIADOR)

En la mirada escolar, el 25 Mayo está asociado a la "Revolución", al principio de la Independencia y a la reunión del pueblo en en las afueras del cabildo clamando "El pueblo quiere saber de qué se trata", queda claro que es válida para que los niños se acerquen al tema o comiencen a conocer qué ocurrió en una de las fechas más relevantes de la historia argentina( aún con lo lejana que nos queda en el tiempo), sin embargo para una mejor comprensión es necesario abrir el panorama y ampliarlo buscando nuevas miradas como lo hace el el historiador e investigador Gabriel Di Meglio

En la escuela tendemos a homogeneizar a todos los patriotas, pensamos que todos están convencidos y que de alguna manera saben "el final de la película",el historiador e investigador Gabriel Di Meglio, director el Museo Histórico Nacional del Cabildo de Buenos Aires y de la Revolución de Mayo, profundiza la visión :" los actores sociales van tomando decisiones y van cambiando los alineamientos en forma permanente, por ello la Revolución de Mayo probablemente fue más un cambio de gobierno que una revolución. A partir de ese momento empieza la verdadera revolución. Si uno analiza el comienzo de este período, entre 1810 y 1820 hay cambios muy fuertes. Por empezar la gente deja de mandar y de obedecer por las razones que lo hacía antes, porque pasa de la condición de súbditos de una monarquía a ciudadanos de una república. Es una manera distinta de entender el poder",

Entrevistado para el sitio del ministerio de Educación del Gobierno de la Ciuidad de Buenos Aires, explica que El 25 de Mayo no se produce una revolución sino que a partir de esa fecha empieza a dar sus primeros pasos, asimismo en otro reportaje añadió en mi opinión una revolución es una transformación de aspectos fundamentales en la vida de las personas que no necesariamente tiene que ser de un solo tipo. Si uno mira a la sociedad de la época es posible ésta sea lo que menos cambió con la revolución que empieza en mayo, siempre entendiendo que la revolución de independencia no fue la Revolución de Mayo.

Di Meglio, entiende que si bien existe un amplio acuerdo en que esta fue una revolución, hay otros le sacan peso diciendo que fue una revolución política como si sólo fuera un cambio de Gobierno. Como si lo que ocurrió fuera sólo la formación de un país nuevo, pero en realidad fue un proceso de transformación muchísimo más grande", subraya el autor ¡Viva el bajo pueblo! La plebe urbana de Buenos Aires y la política entre la Revolución de Mayo y el rosismo, basado en su tesis de doctorado, donde reivindica el papel jugado por las clases populares de la ciudad de Buenos Aires en las décadas de 1810 y 1820. En ese sentido, señala que el 25 de Mayo de 1810 generó un cambio en muchos lugares de lo que terminaría siendo Argentina, la política pasa a ser una actividad de la que participan todos los sectores sociales y no solamente las élites dominantes, indica

Di Meglio a fin de matizar sus respuestas y análisis señala " La de Mayo es una revolución porque para la gente de época lo fue. Si todo el mundo cree que vive una revolución, es una revolución. Los historiadores tratamos de saber qué le pasó a la gente y a la gente le pasó una revolución y hay un antes y un después absolutos a partir de esos años y de las Guerras de Independencia".

Un cambio fundamental, observa el autor es el cambio radical producido en el sistema económico , se deja de depender de la minería para pasar a la exportación de productos ganaderos. Esto va a ser clave en la transformación de la economía argentina. Además hay un cambio muy importante en las diferencias raciales, que antes de la revolución eran muy importantes y después dejan de serlo, aunque de hecho siguieran existiendo. Ya no se estaba condenado a priori, legalmente, por el color de la piel a ser tratado como un ser inferior. Este fue muy importante para todos aquellos que pertenecían a esos sectores".

En la búsqueda de ampliar los sentidos y significados del 25 de Mayo y sus hechos posteriores, sin limitarlos ni homogeneizarlos, Di Meglio, resalta que el caso rioplatense y en el caso hispanoamericano en general, hay una ruptura muy grande, sin un plan tan claro. la gente quería cambios, y algunos, muy poquitos como Rodríguez Peña, proponían la independencia. El grueso de la población no está a favor de eso. Sin embargo, frente a los eventos metropolitanos tiene que reaccionar y de ahí surge la idea de independencia. Me parece que el cambio más fuerte en las miradas sobre la Revolución es esto: que la idea de independencia no la antecede, sino que es posterior, y que los grupos que van a luchar por el poder no son siempre los mismos. El primer enfrentamiento claro fue entre los seguidores de Moreno y el sector de Saavedra, que es moderado. Es peligroso olvidarse de estos cambios porque entonces se plantea la idea de que siempre todo es igual, es una especie de Señor de los Anillos: lo bueno y lo malo, o sin ponerle valoración de buenos y malos, de dos grupos que se pelean siempre. Probablemente no es así, porque la historia va cambiando, porque los problemas son otros. Incluso en tiempos tan cortitos, como la época de la Revolución, los grupos van cambiando y no siempre son dos. Doy el ejemplo más claro, para no confundir: en 1810 hay un solo sector revolucionario, se parte en dos, en 1811 los saavedristas desplazan a los morenistas del poder, en abril. Ese gobierno que es la Junta Grande dura hasta septiembre de 1811, en el cual hay otra facción, otro grupo, que toma el poder y forma el Primer Triunvirato, que no son los antiguos morenistas y sacan a los saavedristas, ¿Quienes son? Son otros, ahí están Paso, Rivadavia, Pueyrredón. Un grupo que se armó para eso, y que a su vez, después sí va a ser desplazado por un sector de morenistas aliados con gente que viene de afuera como San Martín.

Concluye Di Meglio, entonces es complicado, esa dimensión política es compleja porque ya era compleja en la época. ¿Por qué? Porque justamente no hay reglas. Se rompió una forma vigente durante muchos años de organizar la administración pública, etcétera, etcétera, entonces hay que generar reglas nuevas.


Fuentes:

Rodón, Patricia, La Revolución de Mayo, ¿fue una revolución?, Mdzol ( Mendoza, Argentina)9 de Mayo de 2010.

https://www.mdzol.com/nota/208594-la-revolucion-de-mayo-fue-una-revolucion/

Nuevas miradas sobre la Revolución de Mayo, entrevista al Dr. Gabriel Di Meglio

http://www.buenosaires.gob.ar/areas/educacion/bicentenario/primaria/primaria3.php?menu_id=32635

sábado, 12 de mayo de 2018

Desde 1975, la Argentina vive carcomida por una inflación,este país se ha acostumbrado a convivir con la situación tan inexplicable para otros, no impide que aquí maúllen los gatos, ladren los perros y el sol se ponga a la hora que debe ponerse" ( Osvaldo Soriano, 1989)

Osvaldo Soriano, desde su exquisita pluma tanto en su rol de periodista como en el de escritor , supo narrar la actualidad argentina , sus peripecias y sus crisis constantes.
En Marzo de 1989 , cuando el gobierno de Alfonsín daba sus últimas brazadas en su punto más débil la economía ( Sourrille , su segundo ministro de Finanzas, cayó el 31 de Marzo , luego lo sucederían Jesús Rodríguez y Juan Carlos Pugliese ( "les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillio, les espetó a los grandes empresarios que se negaron a colaborar para paliar la malaria).
Historiaba el autor de una Sombra ya Pronto Serás "Desde 1975, la Argentina vive carcomida por una inflación, el gran desbande comenzó  durante el gobierno de Isabel Perón. Un efímero ministro de economía, Celestino Rodrigo, inmortalizó su nombre un día de invierno, cuando produjo lo que todavía se conoce como el «rodrigazo ».

A partir de su vivencia cotidiana , narraba Soriano aquel día que el ajuste terminó de aterrizar para nunca dar el adiós "Me acuerdo de aquel día porque estaba en un bar, con unos amigos, comentando la novedad, y a la hora de la cena llamamos al camarero - el mozo para nosotros - para pagarle la cuenta. -¿Cuánto le debemos?, - preguntó uno de nosotros. Y el mozo, con un gesto abatido, nos dijo: -No sé, muchachos. Ni el patrón sabe. Su Cualquier cosa que me den y que no baje de 10 mil pesos está bien. Si hay diferencia, mañana arreglamos.

Se lamentaba que la experiencia del Rodrigazo , no fuera sino el comienzo :"la convulsión de ese día iba a convertirse, a lo largo de los trece años que siguieron, en un ejercicio de pueril economía del día donde el fenómeno de la inflación se sumaba a la "bicicleta financiera", muchos argentinos , sin importar si eran pequeños o grandes rentistas se unieron al negocio y se acostumbraron a colocar su dinero a interés por siete días en un banco, para correr a llevarlo luego a una «mesa de dinero», el circuito especulativo donde los financistas ganan millones en un solo día. Hay enormes masas de dinero que se colocan a interés por una sola noche, entre el cierre y la apertura de los bancos, porque éstos necesitan cubrir sus obligaciones de dinero líquido para cumplir con las obligaciones que fija el Tesoro Nacional.

Recordaba que en su momento más dramático, hacia 1985, llegó al 100 por ciento mensual y en el año más benigno en 1980, durante la dictadura militar, al 90 por ciento anual ( todavía no había arribado al poder Menem y su burbuja del 1 a 1 ni Cavallo retornado con el "corralito").

Desde 1983 los padecimientos eran constantes , decía Soriano:" En lo que va del mandato constitucional de Raúl Alfonsín, la moneda se ha devaluado en un 86 mil por ciento. La pasada primavera, el gobierno, consciente de que a ese ritmo de desintegración económica el oficialismo }
( que perdería las elecciones de mayo de 1989 frente al peronismo) decidió instrumentar un plan de ajuste que redujo el alza a un 6 por ciento mensual. Este país se ha acostumbrado a convivir con la inflación como los caribeños conviven con los tifones, los limeños con la sequía y los mexicanos con el smog". De todos modos, resignado, describía de manera metafórica que la vida en Argentina continuaba "Al fin y al cabo ese modo de vida, tan inexplicable para otros, no impide que aquí maúllen los gatos, ladren los perros y el sol se ponga a la hora que debe ponerse".
Soriano que debió exiliarse durante la dictadura, traía a la memoria los momentos previos a su ida :" El día anterior a mi partida hacia Bruselas, en junio de 1976, fui a una agencia de viajes para convertir en dólares todos los «pesos-ley» (que hasta 1969, habían sido pesos «moneda nacional») obtenidos ese mismo día por la venta de mi automóvil y alguna otra menudencia. Recuerdo que la cola ante la ventanilla era muy larga, y por más que el pagador se apuraba, el precio del dólar iba más rápido que sus dedos al contar los billetes .


Claro que el habituarse no era gratuito, hubo muchos infartos, porque la apuesta depende de que el gobierno mantenga congelado, por cualquier artilugio, el precio del dólar. Cuando el sistema quiebra, como quebró a los seis meses de implementarse el Plan Austral en 1985, casi todos los pequeños ahorristas distraídos se quedan con papel inservible, aunque de nuevo se resignaba , ya que no había nada nuevo bajo el sol "eso forma parte, también, de la cultura de la inflación. Como las decenas de loterías, carreras, concursos deportivos y sorteos promovidos por la nación, las provincias, las empresas privadas y la televisión.

Dueño de un gran sentido del humor, el "Gordo", como se lo apodaba, bromeaba intentando bajar los decibeles a la reiterada situación :"Los uruguayos habían hecho circular un chiste que decía que, el último en marcharse del país, sería quien apagaría la luz. En la versión argentina, ese último acto de civilidad es imposible, porque antes, alguien, se ha robado la lámpara (o hay «corte» de luz).
Advertía a los argentinos estar alertas" Pobre de aquel que no tome precauciones! Una de las víctimas más frecuentes de la inflación es el inquilino que debe pagar una renta indexada, el médico que trabaja para una obra social (que le paga sesenta días después de prestados los servicios). Los que pueden imponer su criterio - muy pocos -, se hacen pagar un buen anticipo y pactan los pagos cada tres meses, pero de cualquier modo toda remuneración - empezando por los salarios -, se deteriora antes de hacerse efectiva. Se convive con la inflación como con el paisaje. El empresario captura moneda argentina para ponerla a interés y no piensa en reinvertirla. Así, los únicos buenos negocios son aquellos que dan dinero inmediato: supermercados, servicios de transporte, espectáculos, círculos de ahorro y préstamos para la compra de autos y viviendas. En algunos casos, los productos comprados al por mayor a precios preferenciales, se venden por debajo de su valor - sobre todo en los supermercados -, porque el ingreso inmediato del dinero al circuito de especulación hace que la diferencia se amortice en dos días y la ganancia se acumule en los cinco siguiente.


Se acercaban las elecciones presidenciales y legislativas de mayo de 1989 y Menem, opositor al gobierno lideraba las encuestas, el gobierno lo sabia, entonces procuraba bajar la inflación a fin de ofrecer una imagen de orden y eficacia que pueda darle alguna chance a su candidato. Por eso, el Banco Central ha autorizado tasas de interés tan elevadas y mantiene el dólar congelado. Como consecuencia de esa política, la inflación ha caído al 6 por ciento mensual. Soriano, optaba por la cautela al conocer la realidad:" nadie sabe qué ocurrirá cuando esta política se agote".


Como queda dicho, Soriano conocía la realidad y la historia, por lo tanto, veía como la emisión de billetes sin respaldo era un hecho, por lo que su prudencia de las lineas anteriores, se caía:"De cualquier manera, las imprentas de la Casa de la Moneda no se detienen. Los diseñadores de billetes, que han elegido las caras de los presidentes constitucionales para decorar los billetes, preparan ya los de cinco y diez mil" ( se concretarían) y con sorna remataba que los números serian tan grandes que seria necesario acudir a los gobernantes más cercanos en el tiempo:" Tal vez antes de que este gobierno cumpla su mandato, a fines de 1989, aparezca el retrato del radical Hipólito Irigoyen, el primer Jefe de Estado elegido por sufragio universal. Y si las cosas siguen así, mucho antes de entrar en el siglo XXI, tendremos en el bolsillo al sonriente general Perón. Es aventurado predecir cuándo aparecerá, impresa sobre el billete de 1.000.000, la austera, castigada cara, de Raúl Alfonsín.


Soriano, Osvaldo, "Vivir Con Inflación", Nueva Sociedad, Numero 100, Marzo- Abril 1989

viernes, 4 de mayo de 2018

El menemismo exaltó el consumo al tiempo que banalizó la política y vació el estado,fue una fantasía, una fantochada, un derroche; fue también, un robo, una traición, una estafa,fue la fiesta menemista

Hace pocos meses, Carlos Menem, todavía senador nacional por La Rioja, aun cuando sus colegas conocen bien el legado de su década al mando de la Argentina, lanzó una frase que refleja su caradurez y falta de autocrítica. "En todos los gobiernos, salvo el mío, hubo corrupción".

Para desmentir los “olvidos “ menemistas ,La Nación, resumió la década del 90 en Argentina bajo el gobierno del riojano :” En el país en que la leche se vendía adulterada ( su responsable fue Miguel Vicco, hombre de confianza del exmandatario); se privatizaban empresas del Estado como quien compra al fiado en el almacén del chino ( los problemas se mantienen , sin que a las empresas les interese invertir , vivieron de subsidios y ahora de altísimas tarifas, siempre con el aval de los gobernantes).

Otras marca fue la faraonesca obra que jamás se realizó ” prometían sanear el Riachuelo en 1000 días”, sin omitir que funcionaba una aduana paralela y un banco estatal otorgaba a una empresa una licitación para renovar su sistema informático pagando millones de dólares en sobornos. Los 90 fueron una época en que se contrabandeaban armas por decreto, seguida por la voladura de una fábrica militar y se daban créditos estatales a mansalva a familiares y amigos del poder. Un lapso en que lo único seguro para los viejitos del PAMI era que sus fondos se escurrían como agua en pagos irregulares, anteojos truchos y contratación de geriátricos sin contratos y en la que los narcodólares viajaban en valijas de primera marca. Un período en que cientos de miles de guardapolvos se compraban a una empresa insolvente, cuyo capital era menor al precio de una sola de esas prendas y su presidente era un indigente.

Más aun, un ministro del Interior confesaba que robaba para la corona y en que un sindicalista pedía dejar de robar por dos años para que el país pudiera despegar.

En lo social, a su sucesor le dejó un legado:” La distribución de la riqueza ha profundizado la desigualdad desde los años ochenta hasta la actualidad, según datos de la Fundación FIE. más del 17% de la población del Gran Buenos Aires está bajo la línea de pobreza (las cifras oficiales hablan de 10 millones de pobres en todo el país).
En salud, aunque datos oficiales, marcaban en 1999 que había relación de tres médicos por cada 1.000 habitantes, superior a la de muchos países desarrollados, y la inversión representa el 6,9% del PIB, la más elevada de todo el continente después de Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, la mortalidad infantil es del 20%, dos veces más que Chile y tres más que Cuba, y la tercera parte de la población carece de cobertura médica.

La periodista Silvina Walger, escribió su libro “Pizza con Champagne,” , el espejo mejor logrado del gobierno que asumió el 14 de Mayo de 1989 prometiendo la revolución productiva y el salariazo que provocaría la entrada al primer mundo y se fue un 10 de Diciembre de 1999 despreciado por la sociedad :”Fue el retrato de las ausencia de todo atisbo de discreción, la clase en el poder desconoce el significado de la palabra ´pudor´.
“Pizza con champagne” fue una definición de gustos gastronómicos, estilos políticos, tendencias culturales que definía en un plato y una bebida al peronismo privatizador de los noventa. La idea de que ese mix entre comida barata y bebida exclusiva decía algo más de la Argentina que una mera alianza.

La pizza con champagne plasmó a la vez la denuncia con la descripción sobre la cultura menemista. La pizza con champagne combinaba la muzarella dicroica de los pizza con café que poblaron Buenos Aires y despoblaron gallegos (con oficio de pedir sin anotar) y el champagne de los nuevos ricos con gustos populares y debilidad por el derroche (tan chic y tan cliché de quien no gana la plata trabajando). El champagne, entonces, era la confirmación de que la pizza se comía por origen social (igual que el amor de Menem por su Anillaco natal) y el champagne era la copa que rebasaba el vaso de la clase media promedio.

El menemismo fue el derroche. Fue ese nuevo rico que combinó hábitos disímiles. Tan disímiles como la pizza con champagne. Y como quiso ser rico en serio fue al shopping y con devoción compró las mismas ropas que los ricos de las revistas, buscó las mismas marcas. Porque en tiempos así, en donde la capacidad adquisitiva era lo único que teníamos, comprar valía mucho. Y tener era pertenecer.

El menemismo exaltó el consumo al tiempo que banalizó la política y vació el estado. Fue una fantasía, una fantochada, un derroche. Fue también, un robo, una traición, una estafa. Fue la fiesta menemista.


Fuentes:

Graciela Guadalupe Pizza con champán4 de marzo de 2018

“Pizza con champagne”15 de junio, 2015Foreign Policy –

Peker, Luciana, El champagne por la ventana, Página 12, 2 de Marzo de 2007

Ares, Carlos ,Una 'manga' de estafados, El País ( España) 9 de junio de 2002

domingo, 29 de abril de 2018

Los Kirchner en Santa Gruz fueron generadores y gestores de violencia porque estaban convencidos de que podían decidir todo y hacer lo que querían, no tuvieron límites, fueron derribando todas las vallas institucionales y sociales hasta anestesiar a la sociedad ( Marina Zuvic, autora de El Origen)

En Santa Cruz los Kirchner construyeron su poder de manera similar a través de "prácticas de destrucción institucional, descomposición social y corrupción que llevaron a los ciudadanos a transformarse en rehenes de la lógica amigo-enemigo", según cuenta Mariana Zuvic nacida y criada en Río Gallegos, Santa Cruz y cercana a los Kirchner desde muy pequeña porque eran amigos de sus padres.

Zuvic, narra en El origen ( Sudamericana),la metodología ejercida por los dos mandatarios primero como ejercieron como abogados, luego en la intendencia, continuaron en la gobernación de la provincia para finalmente replicarla en los doce años que gobernaron la Argentina.

El origen , cuenta esa parte oculta de la historia reciente, lo que sucedió cuando Néstor y Cristina eran dos desconocidos para la mayoría de los argentinos. La investigación incansable de Mariana Zuvic junto a Elisa Carrió -que prologa este libro- fue determinante para llevar a la justicia las denuncias por malversación de fondos públicos del gobierno kirchnerista. Su historia es clave para entender qué pasó -y pasa- en Santa Cruz y en la Argentina desde hace treinta años.

"Cuando Néstor y Cristina Kirchner dejaron Río Gallegos y se mudaron a Buenos Aires para que él asumiera la Presidencia de la Nación después de haber gobernado Santa Cruz durante más de diez años, mi provincia era, por mérito de ellos, un lugar opresivo, donde el miedo y el silencio reinaban a sus anchas y donde opinar distinto implicaba un riesgo que muy pocos se animaban a tomar. El matrimonio Kirchner dejaba a sus espaldas una provincia tomada por el tráfico de drogas, la mafia, el juego, la trata de personas y la miseria", describe Zuvic.


Zuvic,fue testigo presencial de las prácticas K en la provincia patagónica y cómo las llevaron a cabo. "Yo vi en vivo y en directo cómo se gestó y se profundizó este proceso de descomposición social. Presencié la distorsión demencial de la realidad que operó el kirchnerismo en Santa Cruz al correr los parámetros morales de lo que está bien y lo que está mal".

Los parámetros morales a los que alude Zuvic , reglas básicas para la convivencia, son essencial es para que una sociedad funcione: significa, en el fondo, que todos somos iguales ante la ley y que quien las hace, las paga. "Eso, con los Kirchner, dejó de existir en Santa Cruz", sentencia.

¿Qué hicieron los K en Santa Cruz?. En la provincia ejercieron una violencia estructural y sistemática. Violentaron las instituciones, y por ende violentaron a las personas. Y eso ocurrió porque para el kirchnerismo siempre fue más barato el conflicto que la paz. Los Kirchner fueron los generadores y gestores de la violencia porque estaban convencidos de que podían decidir todo y hacer lo que querían en Santa Cruz. No tuvieron límites. Fueron derribando todas las vallas institucionales y sociales hasta anestesiar a la sociedad, al punto de que la gran mayoría de los santacruceños no pudiese reaccionar y se mantuviese al margen de lo que pasaba, como si no la afectase", describe con crudeza la lógica que aplicaron entre 2003 y 2005 desde el gobierno nacional.

Fundadora de la Coalición Cívica- Ari en Santa Cruz en 2007 brindarle a la sociedad una alternativa a la corrupción kirchnerista, sostiene que :"Los K no dudaron en ejercer la violencia como política de Estado para generar sumisión, sometimiento, cooptación y temor. Para todos los díscolos que no aceptaban por la razón, siempre existió la fuerza

Sin embargo, afirma, hubo prácticas más graves :" Lo más duro fue el pesimismo colectivo, el escepticismo, la apatía, la abulia, la indiferencia moral que se había propagado como un virus en toda la provincia. “No se puede”, “Nadie va a ir preso” y “Roban pero hacen” eran mantras que se repetían al unísono. Nuestro planteo, para quienes nos miraban con misericordia, era utópico, romántico, naíf. Para los demás, lisa y llanamente estábamos locos.

Un día, un conocido me dijo algo como si fuese una sentencia: “Ellos pueden, nosotros no”. Me alarmó su resignación, saber que los descendientes de quienes habían llegado un siglo atrás a este territorio alejado que luego se convirtió en la provincia de Santa Cruz, los hijos y nietos de aquellos pioneros llenos de sueños, proyectos y esperanzas, habían renunciado a todo. Recordé el relato de tantos pioneros —croatas, ingleses, chilenos, españoles y alemanes, todos aventureros y aguerridos— sobre los obstáculos que tuvieron que vencer, sus esfuerzos titánicos en tierras despobladas, en un territorio hostil, con temperaturas de veinte grados bajo cero. Audaces y condenadamente optimistas, enfrentaron la adversidad en el fin del mundo. Era una lucha que no daba tregua contra el clima, el suelo rocoso y árido, viviendo a la intemperie, en tiendas que armaban con total precariedad y sin víveres. Y recordé que mi abuelo Nicolás Zuvic contaba que el barco en el que navegaban sus padres los “había tirado” en Puerto San Julián, y esto no es una metáfora: como debían enfrentar con menos carga el canal de Beagle hacia Punta Arenas, en Chile, donde iba a ser el destino final, fueron arrojados al agua en la costa de San Julián. Una vez en tierra tuvieron que alimentarse de ratas. Solo había guanacos, pumas y charitos. Les llevó treinta años transformar ese desierto desolado en su patria. Construyeron caminos, puentes, instalaciones rurales que fueron un modelo de eficacia productiva, ferrocarriles, todo a tracción de coraje y constancia, sudor y tenacidad. También recordé a aquellos valientes peones rurales que se enfrentaron al abuso y la injusticia dejando su vida en la pelea por sus derechos. ¿Cómo era posible que en la misma tierra de la “Patagonia rebelde” alguien creyese que “ellos pueden, nosotros no”?

Siempre pensé que el viento nos define a los santacruceños. Nuestra cotidianidad se rige en función de ese factor climático constante que nos acompaña durante todo el año. La temperatura y la humedad son actores secundarios; el viento es el que definió la arquitectura, la planificación urbana, la vegetación, hasta la habilidad para manejar en las extensas rutas, donde el viento castiga sin clemencia. “Hoy no hay viento” es celebrado en Santa Cruz como un día especial. Mi madre, mendocina, jamás se acostumbró y yo la escuchaba despotricar diariamente contra el viento, como la gran mayoría en Santa Cruz. Yo sabía que el viento era algo contra lo que no podía luchar, que me iba a acompañar siempre, y quizá por eso lo acepté, me adapté y hasta desarrollé por él cierta fascinación. El poder del viento es feroz, incontenible e imparable. El sonido es permanente y por momentos ensordecedor, los árboles crecen torcidos sin guías y si no hay buenos cimientos y techos amurados y reforzados, las ráfagas logran hacerlos volar.

Pero así como me acostumbré al viento jamás me adapté al kirchnerismo. “Putean contra el viento, pero se callan contra el kirchnerismo. El viento a ustedes les cagó la cabeza”, llegué a pensar más de una vez, sobre todo cuando la violencia, la mentira, la represión y el robo llegaron a niveles intolerables hacia 2007, el año en que comenzó la huelga docente y que marcó un antes y un después en la historia reciente de la provincia.

Ese año salí por primera vez a las calles de Río Gallegos a protestar junto con los maestros y con miles de galleguenses que, como yo, nunca antes habían participado en ninguna manifestación. Algunos eran amigos de toda la vida; otros, vecinos con los que nunca había cruzado una palabra, pero a los que había visto tantas veces en las calles de la capital. Llegamos a ser veinte mil personas, una multitud para una ciudad tan chica, movilizadas contra ese sistema autoritario y corrupto que los Kirchner.


Zuvic, M. " El Origen" ( 2018), Sudamericana, Buenos Aires, Argentina.

sábado, 28 de abril de 2018

En general, el judeófobo carece sin pretensiones de racionalidad, y esgrime simultáneamente argumentos contradictorios". Ejemplifica la explicación que ha brindado Ernesto Sabato:" Se espeta al judío que es banquero y bolchevique, avaro y dispendioso, limitado a su gueto y metido en todas partes

¿Cuáles son los orígenes del odio antijudío? ¿Cuáles fueron sus motivaciones históricas y cuáles sus mitos fundantes? ¿Cuáles las causas de su persistencia?, con estas preguntas son utilizadas por Gustavo Perednik como disparador para explicar el "término" judeofobia", y las causas del antisemitismo, su historia y su vigencia actual, en la reedición de su libro ( Sudamericana).


El odio a los judíos, la judeofobia, es uno de los más antiguos y persistentes de la historia. Desde los escritos de Alejandría y la expulsión de España hasta el cantonismo ruso y el Holocausto, es un fenómeno que ha atravesado todas las épocas y se manifiesta de formas diferentes, ora sutiles, ora brutales, todavía en nuestros días.

Tanto los medios y la esfera pública como los ámbitos más privados y cotidianos son arena en la que a cada momento se despliega una miríada de prejuicios. ¿Cuáles son las peculiaridades de la judeofobia que hacen que emerja una y otra vez, incluso en los rincones menos esperados?

En este libro indispensable, Gustavo Perednik responde esta y otras preguntas al tiempo que explora a fondo los orígenes, las motivaciones y los mitos fundantes de la hostilidad antijudía. Porque contra todo pronóstico optimista, nuestro siglo XXI sigue demandando una mirada alerta que oponga racionalidad reflexiva a la sinrazón demonizadora.

Perednik escritor y filósofo nacido en Argentina y residente en Israel, graduado de las universidades de Buenos Aires y Jerusalén y con posgrados en universidades de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, enfatiza que el término “antisemitismo, utilizado habitualmente , es inapropiado." Nuestras justificaciones del uso de judeofobia en vez de antisemitismo incluyen motivos históricos, semánticos y lógicos. Un argumento adicional es ideológico. El prefijo anti combinado con el sufijo ismo sugiere una opinión que viene a oponerse a otra opinión, como en antimercantilismo, antidarwinismo o antiliberalismo. Pero la judeofobia no es una idea".

Indica las contradicciones en la que caen los "judeo fobos" para justificar su conducta :"En general, el judeófobo carece sin pretensiones de racionalidad, y esgrime simultáneamente argumentos contradictorios". Ejemplifica con la explicación brindada por Ernesto Sabato:" Se espeta al judío que “es banquero y bolchevique, avaro y dispendioso, limitado a su gueto y metido en todas partes”. Si quien triunfa en los negocios no es judío, aduce Sabato, será calificado de tenaz. Si es judío, de codicioso. Si un no-judío tiene éxito en los estudios, es superior. Si se trata de un judío, demostrará cómo “es típico de la raza alejarse de las nobles faenas agrícola-ganaderas”. La judeofobia, concluye el escritor, “es de tal naturaleza, que se alimenta de cualquier manera. El judío está en una situación tal que cualquier cosa que haga o diga” servirá para avivar el resentimiento".

Perednik agrega otras contradicciones , que fueron parte de la aversión ante los judíos en diferentes épocas de la historia :"Los judíos fueron acusados en bloque, por los nacionalistas de ser los generadores del comunismo; por los comunistas de regir el capitalismo. Si viven en los países no judíos, son culpados de dobles lealtades; si viven en el país judío, de ser racistas. Cuando gastan su dinero se les reprocha por ostentosos; cuando no lo gastan, por avaros. Si se asimilan al medio, se les acusa de quintacolumnas; si no, de recluirse en sí mismos.

En principio, la judeofobia no es una forma de la xenofobia, puesto que los judíos no son  extranjeros en los países en los que viven. Tampoco son una raza ni se ven diferentes a quienes los rodean, por lo que la judeofobia no constituiría un tipo de racismo. Al respecto advierte un filósofo argentino que “el término racismo… resulta insuficiente y hasta equívoco para calificarla, pues el complejo mental y afectivo que la tipifica excede con mucho el ámbito de lo racial… Reducirlo a una cuestión racial implica minimizarla y hasta desnaturalizarla”.Ahora bien, hay ciertos estereotipos que aparecen en casi todos los odios de grupo, ergo también en la judeofobia, y llevan al desprecio y a la discriminación.

Al comparar los prejuicios contra todos los grupos, no parece surgir ninguna distinción cualitativa, sino sólo el hecho de que los atributos que se endilgan a cada grupo varían según cada caso. Así, suponer que todos los israelitas son avaros o narigudos es equiparable a creer que todas personas de raza negra son sucias o irascibles. Pero cuando leemos la lista entera de los prejuicios podemos notar diferencias cualitativas importantes. Entre varios estereotipos contra los judíos (astutos, comerciantes, codiciosos, leales a la familia, tenaces, locuaces, etc.) dos de ellos sobresalen : que los judíos dominan, y que mataron a Jesús. Estos dos conceptos no tienen paralelos en hostilidades contra otros grupos, ya que trascienden el mero rechazo al diferente. Predisponen al portador del prejuicio a desear “defenderse” de un grupo pequeño pero supuestamente poderoso y peligroso que intenta imponerse y es intrínsecamente vil.

Para sintetizar este punto, un texto clásico concluye que lo que distingue a la judeofobia “de otras manifestaciones de antipatía racial o de minoría, en expresión e intensidad, es lo demonológico”, que raramente se vuelca contra otros objetos de odio. Con respecto a los israelitas “la figura demoníaca, creación de la mente medieval, todavía domina la imaginación popular”.

Hitler , considera Perednik encarnó la judeofobia en su extremo patológico, veremos que la obsesividad de la que hablamos es una característica reiterada, por lo que el judeófobo no ve satisfecho su impulso ni siquiera cuando el judío es maltratado del modo más duro.

Por lo antedicho, podemos notar que las aristas más superficiales de la judeofobia sí son compartidas por otros odios de grupo, ergo producen desprecio y discriminación. Estos aspectos van superándose y no constituyen un problema especial. Sin embargo, quedan incólumes las otras aristas, más profundas, que son el objeto primordial de este libro.

Perednik , G,( 2018) Judeofobia. "Las causas del antisemitismo, su historia y su vigencia actual", Sudamericana, Buenos Aires, Argentina.


LOS BARRAS BRAVAS SE CONVIRTIERON EN REYES PERSIGUIENDO UN IDEAL DE PUREZA QUE ESCONDE UN NEGOCIO GIGANTESCO , VISTIENDO UNA CAMISETA MANCHADA DE SANGRE ( GUSTAVO GRABIA, PERIODISTA)

Gustavo Grabia, en su rol como periodista se especializó en la investigación de las barras bravas, los psuedo hinchas que con partidas de dinero estatales o con erogaciones salidas de la tesorería de los clubes, han salido a "aguantar" al país, un eufemismo que marca un falso nacionalismo, y que en la realidad no hacen más que ser funcionales a directivos o políticos que luego los vuelven a usar para alentar o denostar jugadores o bien "apretarlos" cuando tiene alguna dificultad con sus clubes.

En la historia, asegura Grabia , hubo un muerto en el Mundial de Uruguay en 1930 y si bien hacer futurología es imposible, los barras -bravas volverán a hacer  estragos en Rusia 2018, avalados por personajes de alta influencia en la política o el fútbol argentino, allí reeditarán la historia sangrienta y turbia de los barras argentinos en los Mundiales de fútbol, explotando la pasión del fútbol para realizar negocios gigantescos en "el " lugar" , el "teatro mayor", allí como "soldados del paravalanchas" ( una metáfora para describir la obediencia que le deben rendir a sus "generales" , los altos mandos de diferentes estratos del país) 
En Asalto al Mundial ( Sudamericana), Grabia narra como nadie el lado oscuro de la gloria. Desde el iniciático Uruguay 1930 -con la famosa batalla del Río de la Plata- hasta lo que se espera de este Rusia 2018, con La Doce al frente. En el medio, el recibimiento deshonroso a la vuelta de Inglaterra 66 -donde se los apodó Animals-, el reclutamiento para perseguir opositores en el Mundial 78, la excursión fallida a España por la Guerra de Malvinas, los combates contra los hooligans en México 86 y Francia 98, la relación con la camorra napolitana en Italia 90, el safari por Sudáfrica 2010 y las burlas a la Policía Federal y la Justicia que desde Brasil emitían barrabravas con la entrada prohibida.

El fútbol es el rey de los deportes. Con un agregado: cuando en el siglo 20 se popularizó y se convirtió en el espectáculo de masas por excelencia, lo que en principio era una válvula de escape semanal pasó a ser el ritual más grande del universo, constituyéndose en una nueva religión. De allí surgieron pastores como Maradona y Messi, evangelizando al planeta a partir del mensaje supremo que nacía en sus pies, pero también cruzados dispuestos a llevar adelante una guerra santa. Porque lo que antes era un juego, ahora es nosotros o ellos. Y en ese marco, aprovechándose del nacionalismo, el chauvinismo y los recursos más viles de la naturaleza humana, los barras se convirtieron en reyes persiguiendo un ideal de pureza que esconde un negocio gigantesco. Algunos lo ven y lo sufren a diario en sus países. Pero el teatro mayor de sus operaciones fueron, son y serán los Mundiales de Fútbol, ese lugar icónico donde se dirime ficticiamente la supremacía del más apto. Y allí, los soldados del paravalanchas han hecho estragos. Y dentro de ese mundo, los nuestros van siempre a la cabeza. Esta es, entonces, la historia de la barra brava de la Selección, o cómo la Argentina entrega cada cuatro años su honra a los leones. Desde el iniciático Uruguay 1930, con la famosa batalla del Río de la Plata, hasta lo que se espera de Rusia 2018, con La Doce al frente. En el medio, el uso de los barras para perseguir opositores en el Mundial 78, la excursión fallida a España por la Guerra de Malvinas, las batallas contra los hooligans de México 86 y Francia 98, el recibimiento deshonroso a la vuelta de Suecia 58, el safari por Sudáfrica 2010 y cómo los violentos de distintos equipos argentinos fueron tejiendo alianzas, lides y mentiras en pos de un solo objetivo: ser la barra oficial albiceleste, la que lleve en alto una camiseta de la Selección, pero manchada de sangre.

Asalto al Mundial promete ser , en palabras de su autor: "Una historia jamás escrita sobre cómo los violentos de distintos equipos tejen alianzas o se enfrentan salvajemente para llevar los colores de la Argentina, vistiendo una camiseta manchada con sangre"

Grabia, G ( 2018)" Asalto al Mundial", Buenos Aires, Argentina, Sudamericana