jueves, 19 de octubre de 2017

EN ARGENTINA EL DIAGNÓSTICO VUELVE A ESTAR CLARO, EL SISTEMA POLÍTICO NO FUNCIONA, SEGUIMOS SIN CREERLES Y SIN SABER QUE HACER PARA QUE CAMBIE, ESTAMOS INMERSOS EN UN CIRCULO VICIOSO, MUY VICIOSO ( MARTÍN CAPARRÓS, 2012)

Martín Caparrós en  su columna de Noviembre de 2012 , trazaba su visión de la Argentina, con dolor observaba que estábamos inmersos en  un” Círculo vicioso, muy vicioso” y era  asimismo una forma de volver siempre adonde estábamos”, cíclicamente se volvía a fojas cero, al punto de partida (él pone el acento sobre el gobierno K que  se acercaba a cumplir diez años en el gobierno, aunque seguía soñando con un “ proyecto nacional y popular”  como mínimo hasta el 2019 con Cristina Fernández en el sillón de Rivadavia).

Pasaban los años y Argentina volvía a chocar  con lo mismo. Las quejas se repetían, los sucesos también , los debates  tampoco variaban ” Que vuelve la inflación, que vuelven las curritos con el dólar, que la luz se corta cada vez que hace calor, que el agua falta cada vez que hace falta, que el agua sobra porque faltan las obras, que los trenes no andan porque son para pobres”.

Las quejas apuntaban a distintos grupos de poder:… “.los sindicalistas se pelean por la guita, que los empresarios se pelean por la guita, que los gobernantes la levantan con pala”.
Retomaba Caparrós en su análisis y observaba que los discursos se quedaban en eso, en mera retórica y son  los mismos que hace quince años”.

Exiliado en Europa  durante la dictadura, Caparrós  se volvió a afincar en Argentina en 1983  con la primavera democrática alfonsinista para dedicarse a su profesión de periodista, lamentaba  que las escuelas y los hospitales públicos sigan siendo despreciados”  y que , a pesar que en las campañas políticas se hable de “ayuda a los más necesitados”, en la práctica, según el periodista :“ Los pobres siguen jodidos, la vida cotidiana sigue igual de dura, el malhumor sigue igual de malo,y la mugre sigue igual de sucia ( no se refería solamente a la  a la falta de limpieza, sino a los manejos oscuros de los dueños del poder) y por sobre todo porque progresaba “ inepcia de los gobernantes” ( ineptitud, entendida como sinónimo de desdén hacia la ciudadanía, a excepción de seguidores , acomodaticios y aduladores).

Apenaba que Argentina, mantenga el mote de “país  calesita” y que al igual que el divertimento infantil, gire, gire  y al detenerse se vuelva al punto de inicio, sin que, quienes toman las decisiones tomen el toro por las astas y actúen con seriedad. Cansado, arguia: “Seguimos sin creerles y sin saber qué hacer en cambio: que pasa el tiempo y no produce nada…”.

Su sinsabor por la falta de progreso, la expresaba diciendo:”Para muchos –en la calle y fuera de la calle–, el diagnóstico vuelve a estar claro: el sistema político argentino no funciona. Nos pareció evidente en 2001, pero no supimos qué hacer con esa convicción y aceptamos -muchos aceptaron- la versión K del peronismo.

Sin embargo, Caparrós,  argumentaba que el modelo estaba agotado:” Fracasó en el manejo del país –sus errores constantes, sus alardes bobos, sus engaños– reaviva el viejo diagnóstico: “los políticos” –en general– no sirven, no saben hacer lo que dicen que hacen. ( Extiendo las palabra de Caparrós al macrismo).

Preocupado por la falta de remedio ( y de paliativo), subrayaba:” Seguimos sin encontrar un tratamiento: sin saber con qué reemplazarlos. Insistiendo en el lugar común de que “los políticos” son un desastre pero esperando que aparezca uno que no lo sea”.

Conocedor de la realidad, insistía que la calesita seguiría dando vueltas, se detendría por un período  donde nos aferraríamos a  que las cosas cambien, para ponernos” a disposición de cualquier aventurero”, señalaba.

A fines de 2012, con una elección intermedia para renovar parcialmente las cámaras de diputados y senadores junto con otros cargos de menor valía y exposición,  advertía que no vislumbraba alguien con capacidad para revertir la realidad “Solo que no hay siquiera aventureros” .

Según su parecer tampoco lo había en 2003 hasta la aparición de Kirchner  …”y aquí estamos”, se lamentaba.

Antes que Massa rompiera con su triunfo los anhelos de una re reelección de CFK, antes que se sospeche que Macri , ya lanzado como candidato después de sus dos cadencias como jefe de gobierno capitalino, podría conseguir que por primera vez en la Argentina la derecha ganara por derecha, deploraba a la clase política  ( a los tres poderes de modo similar), sentía que , con matices  :” el rechazo actual de la representación se parece mucho al rechazo que había hace diez años, y tiñe la percepción general de cómo estamos”, reiterando su idea principal , existe”  Una sensación muy generalizada: que siempre volvemos adonde estuvimos. Como quien sufre un destino circular, vicioso.

Apesadumbrado, Caparrós, subrayaba que Argentina ya no era  siquiera el País Jardín de Infantes” , ahora, enfatizaba “conseguimos inventar –sin demasiado esfuerzo, puro talento natural– el País Calesita.

Al País Calesita, remarcaba:” nos subimos de vez en cuando al caballito y nos parece que galopáramos y que para tenernos contentos a veces nos prestan la sortija, y que seguimos dando vueltas y más vueltas”.
Culminaba, en tono lapidario: “Y, a veces, hasta decimos que nos gusta”.

Fuente:
Caparrós , Martín :" País Calesita, El País ( España),10 de noviembre de 2012


http://blogs.elpais.com/pamplinas/2012/11/pa%C3%ADs-calesita.html

sábado, 14 de octubre de 2017

LOS CANDIDATOS SE HALLAN AHOGADOS EN DISPUTAS QUE NO SE CONDICEN CON DIFERENCIAS PROGRAMÁTICAS, SINO EN UNA LUCHA INTESTINA DE EGOS PERSONALES

Las campañas electorales desde los 90 ya no se dirigen a un votante, los candidatos y sus asesores comunicacionales variaron su estrategia para convertir al electorado en un" producto" (similar a cualquier campaña publicitaria).

En ese marco, a días de realizarse las elecciones nacionales legislativas de 2013 (centrado en diputados nacionales y senadores , en algunos lugares se eligieron autoridades provinciales y municipales también, siempre a nivel Legislativo, Corrientes y Santiago del Estero eligieron además a su nuevo gobernador y vice) el diario La Voz de Córdoba, entrevistó a especialistas en comunicación a fin de analizar los mensajes y su impacto de las propagandas políticas en los medios. Tal como ocurre hoy, en 2013, los expertos coincidían en la poca originalidad: " La campaña se basa en asuntos que no corresponden a un diputado nacional.", aseguraban.

Los televidentes y oyentes estaban sometidos a un "bombardeo", es decir un palabrerío constante y aturdidor, los avisos se repetían constantemente sin que se emitiera un contenido claro y coherente, el único objetivo era captar votos, sin ideas, apenas apelaban a tocar alguna fibra emocional de los posibles votantes.

En dialogo con La Voz , los especialistas en comunicación política Damián Pertile, Alejandra Martínez y Sebastián Cúneo enfatizaron la sobre existencia de lugares comunes sin grandes aciertos.Reiteraban en su opinión que se recurre a mensajes que no tienen que ver con lo que se podría hacer en caso de lograr una banca en el Congreso Nacional. La no propuesta era el resultado ganador.

Pertile, docente de las cátedras de Asuntos de Gobierno y Gestión de Prensa en la Universidad Siglo 21, s de ahondó " El mensaje que se está construyendo no es uno que vaya necesario de la mano de la banca de diputado. Volviendo a la vacuidad de propuestas, subrayaba “No se vislumbra cómo un diputado puede resolver el problema la Nación”.

En tanto, su colega Cúneo, docente en la cátedra de Publicidad y Propaganda de la Universidad Blas Pascal, añadió que a la falta de claridad había que agregarle la existencias de estrategias confusas , se advertía asimismo una lucha de egos:" “Hay una regionalización de egos", se corrió el eje de lo que tiene que ser una campaña nacional ante lo cual el electorado está confundido. Es una pelea donde no queda en claro lo que se juega”.
Es posible acá tomar la publicación del portal OACA " Se trata no perder la imagen o el ego o lo que se llama rol en el juego que se ha convertido las relaciones, perder la imagen creada o el rol significa ser el dominado y el perdedor o fracasado. La lucha entonces pasa a un primer plano en las relaciones, confrontando al hombre en una guerra sin fin con sus semejantes y anulando el espíritu de cooperación convivencial que se pueda dar.Es entonces cuando la vida para el hombre se convierte en una lucha de egos o una guerra de todos contra todos para poder sobrevivir".

Como reflejo de la cita de OACA y asociado las campañas electorales , es posible ratificar que Las campañas se limitan a una lucha entonces pasa a un primer plano en las relaciones, confrontando al hombre en una guerra sin fin con sus semejantes y anulando el espíritu de cooperación convivencial que se pueda dar". Los candidatos actúan ( o sobreactúan intentando no solo captar la atención del ciudadano y ganar su voto, sino esencialmente la búsqueda queda restringida a no perder la imagen". Entonces la campaña para el candidato se convierte en una lucha de egos o una guerra de todos contra todos para poder sobrevivir.

“Al perderse de vista el partido y quedando sólo candidatos –continúa Cúneo– sumado a la comunicación negativa usando las falencias del
contrincante, pierden de vista que su capacidad de gestión no tiene injerencia en lo que se plantea”.

Por su parte, Alejandra Martínez –doctora en Ciencias Políticas y docente en Política y Comunicación en la Universidad Católica de Córdoba– remarcaba que la campaña carece de originalidad y creatividad: “Se repiten los argumentos típicos, como la conflictividad escalonada
hacia arriba. Los candidatos tienden a confrontar con aquel que está
en el gobierno nacional o provincial”..

Como síntesis de lo expuesto anteriormente, aunque en aquel momento se refería a la oposición kirchnerista, hoy vale reproducir los mismos términos haciéndolo extensivo al resto de los participantes de la contienda que se hallan" ahogados en disputas que, a primera vista, no se condicen con diferencias programáticas sino más bien con una lucha intestina de egos personales.

Fuentes:

Guerra de avisos poco originales y con audiencias “aturdidas”, La Voz ( Córdoba, Argentina), 21 de Octubre de 2013

La vida como una lucha de Egos, Portal OACA,18 Diciembre 2012
http://www.portaloaca.com/opinion/6638-la-vida-como-una-lucha-de-egos.html

¿Qué te pasa oposición? EL loro político 30-11-2014 

sábado, 7 de octubre de 2017

LA OPINIÓN PUBLICA ESTÁ HASTIADA DE AQUELLOS QUE PROMETEN MILAGROS Y SÓLO LOGRAN REAFIRMAR LA SOSPECHA DE ENGAÑO( 2003)

La historia  argentina, se sabe,  se repite constantemente, apenas si van decantando los políticos por una cuestión de edad, cuando el ciclo vital se agota (aunque en algunas ocasiones permanecen en sus cargos ad eternum con foros o bien pasan a un segundo plano y pocos recuerdan quién fue.

Para corroborar las casi inexistentes variaciones vale rescatar lo escrito por Rosa Elena Núñez en su trabajo para la Universidad de  San Juan analizando las elecciones  de 2003 (donde nacería a  nivel nacional el kirchnerismo  y comenzaría a tomar fuerza el Frente Compromiso para el Cambio (origen  y primer nombre del actual partido gobernante del presidente Macri).

Para Nuñez, la realidad argentina, dada la obligatoriedad del voto estaba en 2003 marcada a fuego por representaciones que separan entre un pasado negro que no debía repetirse, “la vieja política” y “los viejos políticos”, y un futuro promisorio de una “nueva política” y unos “nuevos políticos”.

En los discursos de campaña y en las representaciones expresadas por la gente sobresalía la imagen del viejo político corrupto e incapaz de gobernar, más preocupado por la deuda con las entidades crediticias extranjeras y por los capitales del establishment que por las muertes por desnutrición infantil, las condiciones precarias de vida de millones de argentinos desocupados y las bajas remuneraciones de los asalariados, especialmente de los jubilados y pensionados ( queda claro que poco a cambiado y que a pesar de la intervención de gurués del marketing y la aparición de redes sociales que multiplican la publicidad y los discursos en campaña) en  el “imaginario colectivo de la ciudadanía contemplaban la esperanza, una vez más, de un político ideal caracterizado por la honestidad, la capacidad de gestión y la sensibilidad por los sectores más vulnerables de la población.

Sin embargo, la recepción no cambió en 15 años:” La percepción de la gente que había vivido una historia plagada de engaños, receptaba los mensajes salvadores de los candidatos como promesas mágicas, imposibles de cumplir, sin sustento real en los mecanismos capaces de concretarlas, sobre todo a corto plazo, trajo aparejada una configuraron negativa de la política en la gente y si bien han intentado revertir esa imagen apelando a un pasado idílico que de la mano de ellos volvería , olvidan que la opinión pública está hastiada de aquellos que prometen milagros, y sólo logran reafirmar la sospecha de engaño.

Nuñez, busca sacar las vendas de los políticos y marketineros para que innoven y terminen con lugares comunes y discursos perimidos, con anzuelos que ya nadie se va a tragar:” Mostrar al candidato como el único salvador, prometer soluciones y épocas de bonanza sin explicitar cómo harían para llegar a ellas, es un método proselitista poco confiable y caduco para la sociedad argentina”. 

Nuñez distingue varios tipos de votos a partir de las representaciones y diferentes significaciones que han estado presentes en las campañas y cuyos modelos se han repetido, logrando que el desprecio hacia los políticos aumente así como el desinterés:

El voto “utilitario”: es el voto como “moneda de cambio”. La política se percibe como un “mercado”; los políticos son negociantes y la ciudadanía es una clientela a conquistar.

Existe también, señala Nuñez El voto “mágico”: la política es el campo de lo ilusorio, donde las fantasías de los ciudadanos se concretan por la intervención del político-mago.

Son captados por este tipo de voto quienes pertenecen a un tipo de ciudadano facilista, crédulo, negador de un análisis racional de la realidad.
Un tercer tipo es el voto “arma”: la política es un campo de batalla en donde la ciudadanía es vulnerable en períodos de calma y poderosa en época electoral, ya que el voto es un arma que le permite defenderse de los engaños y abusos de la clase política.

Con el que llama “ voto control”: la ciudadanía puede ejercer el contralor del poder y evitar abusos permitiéndole un espacio de poder a la oposición, en el juego democrático.

 Para quienes son outsiders , es decir que no provienen directamente del ámbito político , enfatizan “El voto “oportunidad”: el voto que le permite por primera vez el acceso al poder a un candidato para que demuestre su capacidad.
Nuñez añade aquí que la elección de un out sider conlleva  una esperanza de cambio en la clase política, aunque se mantenga el riesgo a sufrir una nueva decepción y no se hallen diferencias entre “nuevos y viejos políticos”.
Políticos de todos los partidos que ya han pasado por el oficialismo o  la oposición,  han ocupado cargos en el congreso y  son parte de un “elenco estable” cuyo objetivo ha sido desde siempre perpetuarse en el poder , cambiando de partido e ideología sin sonrojarse, se dirigen a la población pidiendo el voto “confianza”. Son los “viejos políticos”, como los define Nuñez. 

Ellos quieren seguir instalados en el poder y procuran recuperar la confianza de la gente en la clase política. Su discurso se construye desde el lugar de No Político, o Ciudadano Político”, es decir como si nunca hubieran tomado decisiones a sabiendas que perjudicarían a una parte importante de la población.

En las campañas aparece asimismo el ” El voto “moral”, un  reclamo en el imaginario de todos los actores de la comunicación política, y hace hincapié en la obligación moral de participar responsablemente del acto eleccionario”. Al electorado se le pide responsabilidad y moral, como una obligación. De parte de los políticos y quienes pergeña la campaña, la obligación solamente existe desde la retórica, jamás como una promesa que cumplirán. La misión de este tipo de votos está en captar a  apáticos y descomprometidos

Nuñez subraya que  la alusión a este voto en los distintos discursos es producto de la falta de sanciones legales a quienes, aún obligados por ley, no votan, o a quienes no se informan suficientemente sobre los candidatos.

Divide y triunfarás dice el viejo adagio , Ñunez lo llama “El voto rencor”: actualiza y mantiene vigentes las discordias, las divisiones político-partidarias, y también otorgar el voto a cualquiera, menos a aquel candidato que no se desea ganador. Se asocia a la dicotomía “vieja / nueva” política. 


Nuevamente intentando quebrar la apatía ciudadana y llamando a los políticos a abandonar el facilismo, a no ponerse el cassette y repetir en forma mecánica, Nuñez concluye:” los discursos políticos deben nutrirse de las representaciones sociales de la ciudadanía, configurando mundos posibles que se condigan con la realidad cotidiana de la gente. Esto significa asumir que la palabra también es acción. 

Fuente:  Rosa Elena A. Núñez Que se vayan todos, representaciones politicas circulantes en las campañas a gobernador y Presidente de 2003, Universidad  Nacional de San Juan , Argentina.

martes, 3 de octubre de 2017

LA CLASE POLÍTICA ARGENTINA ESTÁ MARCADA POR LA INOPERANCIA, NO LOGRÓ GENERAR CONSENSOS MÍNIMOS PARA RESPETAR LOS DERECHOS MÁS BÁSCOS DE LOS ARGENTINOS

Escrito a fines de Abril de 2014 , el artículo de  la agencia Associated Press, resaltaba tres preocupaciones sobresalientes dentro de  la Argentina" La inseguridad ciudadana, la inflación y la pobreza" a las que el gobierno prefería no ver y la oposición las ponía sobre el tapete, pero sin ningún esfuerzo ni propuesta  concreta para solucionarlo." 

Los opositores se limitan a señalar ´la mala gestión´, agravada por el aumento de la criminalidad, el narcotráfico y la pobreza’ como si la crítica en si misma fuera a solucionar el problema, en el caso de llegar al poder", señalaban.  A las declamaciones se hacia necesario agregarle capacidad para ver y crear soluciones, plasmarlas en proyectos y presentarlas puntualmente ante la sociedad", reclamaban.

Se preguntaban con razón hace tres años cuando había ocho candidatos a presidente :" ¿Es justificable que flagelos tan desgarradores para la vida de las personas sean el caballo de batalla de una campaña presidencial sin propuestas claras a efectos de superarlos?.

Observaba la periodista que las mentiras y ocultamiento de la realidad   en la que se unían oficialismo y oposición "cansaba al ciudadano común que  se alejan cada vez más de los discursos políticos para sumarse a audiencias televisivas o virtuales superficiales, que los alejan del pensamiento comprometido y crítico". Lamentaba además que " La cultura cívica que se pierde, en un mundo que parece no fomentarla, además", aunque aclaraba  no es sólo un fenómeno argentino.

Veía la periodista desidia en quienes debían tomar las decisiones, la única prioridad era hablar y hablar y que pareciera que se estaban haciendo cosas, aparentar para ganar votos.  Recalcaba que desde la clase dirigente estaba marcada por la inoperancia política que no logró consensos mínimos para respetar los derechos más básicos de los argentinos.

La inseguridad  era palpable generando que se casi no exista " El derecho a la vida, a circular sin el miedo de que te maten. A caminar por una de las ciudades más bellas del mundo, como es Buenos Aires, sin el temor de que , quien viene detrás tuyo pueda asaltarte o matarte. ‘Hemos perdido la libertad de circular seguros, al menos los que no contamos con custodia oficial’.

Había que agregarle la pobreza que se visibilizaba en las grandes urbes "Las avenidas más importantes llenas de homeless durmiendo , muchos haciendo sus necesidades en el mismo lugar. Además se notaban grupos enteros de personas sin techo viviendo en las plazas .

De cualquier modo, convivían el relato oficial que sostenía la pobreza pudo haber mermado, pero no ha sido lo suficiente o bien y el de la oposición que sin propuestas concretas reclamaban soluciones o prometian ser los salvadores de la patria cuando arriben a la presidencia ".Dos discursos antagónicos y una realidad que los supera. Ampliamente", como afirmaba la autora en 2014.

Los políticos junto a sus adalides no hacían  otra cosa que envolvernos con sus falsos discursos, lograban su cometido :"Así de confundidos pretenden que estemos , cuando en verdad, la realidad se impone frente a nuestros ojos todos los días".

Hace tres años se analizaba y se proponía una solución ( a días de una nueva elección, seguimos esperando"que se concrete "Es imprescindible un saneamiento ético que devuelva a los actores gobernantes su rol de representatividad, de garantes de la transparencia, y la convivencia. Un recambio electoral que garantice no sólo el cambio de personajes sino de la conjunción de políticas públicas que le permitan al Estado continuar con las decisiones acertadas y acentuar su rol en los planos de seguridad, educación , salud y transparencia.



Fuente: Silvia Garnero Argentina: Entre la dura realidad y los discursos negadores", Te Huffington Post, 30 de Abril de 2014
http://www.huffingtonpost.com/silvia-garnero/argentina-dura-realidad-discursos-negadores_b_5243255.html

martes, 12 de septiembre de 2017

EN LA ARGENTINA, LA DICTADURA PUSO EN MARCHA UN PROCESO ECONÓMICO CUYA TENDENCIA SE SINTETIZA "ENDEUDAR Y FUGAR"

En la Argentina, la dictadura cívico-militar puso en marcha un proceso económico y social que, con matices propios, estuvo en sintonía con la hegemonía neoliberal a nivel mundial. Este giro, que interrumpió la sustitución de importaciones, dio lugar a un endeudamiento externo y una fuga de capitales sin precedentes, que definieron en el largo plazo una matriz distributiva en perjuicio de los trabajadores, así como una profunda desindustrialización y una masiva privatización del las empresas públicas", sintetiza en su análisis de los últimos 40 años de la historia económica de nuestro país el economista e historiador Eduardo Basualdo junto a su grupo de trabajo plasmado en  " Endeudar y fugar, un análisis de la historia económica argentina de Martínez de hoz a Macri.

Subraya que  la génesis del neo-liberalismo en Argentina hay que buscarlo en de las políticas económicas aplicadas durante la dictadura del Proceso de 1976  y que irrumpieron con fuerza en los 90' cuando los herederos económicos de la dictadura se unieron al peronismo de Menem y a los capitales extranjeros para "transformar la argentina", cuando las empresas estatales fueron vendidas a precio vil  y de cuyo mal funcionamiento nadie se hizo cargo.De todas maneras, en "endeudar y fugar", se sostiene que " No se trató de un proceso que avanzó linealmente". Exceptúa de la modalidad al kirchnerismo:" Los gobiernos kirchneristas introdujeron en casi todos esos aspectos una contratendencia que revirtió el fenómeno, con sus más y sus menos según el caso" (ndr: Se renegoció la deuda con el Club de Paris y se estatizaron algunas empresas, aunque ello formó parte del relato y épica, que no se concretó con transparencia).
Basualdo y su equipo, añaden con certeza que con la llegada de Macri y Cambiemos al gobierno se retornó al planteo original de endeudar y fugar, con sus previsibles consecuencias sobre la distribución del ingreso y la economía real.

Concebida por integrantes del Área de Economía y Tecnología de la Flacso –una referencia clásica para todos los que se interesan por entender el proceso económico del país–, esta obra traza un exhaustivo recorrido por los últimos cuarenta años de historia económica argentina: desde la valorización financiera, implementada por José Alfredo Martínez de Hoz como ministro de la dictadura, hasta el relanzamiento de ese esquema, ahora bajo la conducción de Mauricio Macri en el poder, pasando por la traumática experiencia del gobierno de Fernando de la Rúa, sobre todo en 2001, que derivó en la mayor crisis económica y social conocida hasta hoy.

Los autores también se ocupan de esa contratendencia impulsada por los gobiernos kirchneristas, en la que se desplegó, no sin resistencias, un inédito desendeudamiento externo que impulsó la expansión de la economía real y la participación de los trabajadores en el ingreso, al tiempo que disminuyó la pobreza e indigencia. Pero no dejan de señalar las limitaciones de este proceso, puesto que no se logró evitar una nueva fuga de capitales que terminó condicionando una vez más el desempeño económico.

Si bien la importancia macroeconómica que adquirieron la deuda externa y la fuga en las últimas décadas dio lugar a numerosos análisis desde vertientes diferentes, e incluso enfrentadas, faltaba una aproximación menos dependiente de las urgencias de cada coyuntura que fuera más abarcativa de sus trayectorias y contextos, así como de la interacción entre ellos. En este sentido, este libro resulta un aporte para atenuar esa ausencia analítica y nutrir un debate impostergable.

Fuente:
Basualdo, E. (editor); Barrera M.; Bona, L ; González M y Manzanelli "Endeudar y fugar, un análisis de la historia económica argentina de Martínez de Hoz a Macri, Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2017.

http://www.sigloxxieditores.com.ar/fichaLibro.php?libro=978-987-629-760-8&utm_source=emBlue&utm_medium=email&utm_campaign=Gacetilla%20novedades%202017&utm_content=Novedades%20agosto%20PRENSA--%C2%A1Novedades%20de%20agosto!&utm_term=multiple--4--multiple--90-100--ENVIO%20SIMPLE

domingo, 10 de septiembre de 2017

EL ESPEJO DE LA HISTORIA, PROBLEMAS ARGENTINOS Y PERSPECTIVAS LATINOAMERICANAS: EL ESFUERZO POR CONCEBIR A LA ARGENTINA COMO PARTE DE AMÉRICA LATINA ( HALPERIN DONGHI)

El espejo de la historia ocupa un lugar central en la obra de Tulio Halperin Donghi. Este brillante conjunto de ensayos escritos entre 1976 y 1986 presenta los frutos de una exploración que sitúa la experiencia histórica argentina en un marco latinoamericano.Hasta entonces, el esfuerzo por concebir a la Argentina como parte de América Latina era inusual en la cultura de una nación que, precisamente, se enorgullecía de sus diferencias con las demás naciones del continente. Fueron las peculiares circunstancias de esos años dramáticos, en los que la violencia y el terrorismo de Estado asolaron el Cono Sur, las que desmintieron esa confianza ciega en la excepcionalidad argentina.

Reeditado por Siglo XXI editores " El espejo de la historia", fue escrito bajo el impacto de esa recaída en la barbarie, este libro nos ofrece una poderosa evidencia del encuentro de nuestro país con su “destino sudamericano”, desplegando nuevas maneras de pensar aspectos significativos de la política y la cultura de la región. En sus páginas, el lector se encontrará con una admirable reflexión sobre la dictadura como régimen político, sobre las características y la trayectoria del liberalismo, y con un célebre ensayo sobre la figura y las transformaciones del intelectual latinoamericano. El libro también se interna en la relación entre literatura, ciencias sociales y política, y aborda tópicos más específicamente argentinos, como la manera en que fue pensada la inmigración a lo largo de más de un siglo.

El espejo de la historia significó un viraje en la trayectoria de Halperin Donghi y un testimonio formidable de su propia “poética” o modo de concebir –y escribir– la historia. Con una introducción de Roy Hora que reconstruye las premisas con que fue pensada la obra y sus principales hallazgos, esta nueva edición vuelve a poner a disposición de los lectores uno de los libros fundamentales del mayor historiador argentino de nuestro tiempo.

Fuente: Halperin Donghi, T. " El espejo de la historia, problemas argentinos y perspectivas latinoamericanas", Siglo XXI, Buenos Aires, 2017.

domingo, 3 de septiembre de 2017

EL PRIMER GOLPE DE ESTADO EN ARGENTINA IMPIDE LA CONSOLIDACIÓN DE UNA GENUINA TRADICIÓN DEMOCRÁTICA , CRISTALIZANDO Y AMPLIFICANDO LAS TENDENCIAS DE VIOLENCIA COMO FORMA DE RESOLUCIÓN DE LAS PROBLEMÁTICAS POLÍTICO-ECONÓMICAS

A partir del golpe del 6 de septiembre de 1930, con el golpe de Estado con el que el general Uriburu derrocó al presidente constitucional Hipólito Yrigoyen, la interrupción de la vigencia de la Constitución se naturalizó y convirtió en una importante y disruptiva práctica de la cultura política argentina en la que la anomia, la ilegalidad y la excepcionalidad constituirán una experiencia histórica constante y traumática", sostiene el Prof. Miguel Angel Taroncher.
Las consecuencias no fueron menores, hasta 1983 se sucedieron golpes de Estado que fueron marcando la historia de la Argentina profundizando el autoritarismo que fue in.crescendo hasta arribar al salvajismo de las desapariciones y torturas inhumanas en 1976. Como añade Taroncher: "La tiranía de Uriburu dejó como saldo y nefasto precedente un legado que retomarían otros gobiernos militares: la violación de la constitución y los derechos humanos. Bajo el imperio de la ley marcial y el estado de sitio fueron fusilados cinco ciudadanos dos de ellos anarquistas. Se desató una inmensa campaña de persecución ideológica de militares opositores que sufrieron junto con jueces y empleados públicos exoneraciones, cesanteos y encarcelamiento sin juicio previo. Se estableció en forma sistemática la aplicación de las torturas tradicionales y la innovación que significó la picana eléctrica implementada por el psicopático jefe de la Policía, Polo Lugones, en la sección especial de la Policía Federal",
Los medios de comunicación opositores sufrieron la persecución ideológica se clausuraron diarios, entre ellos Crítica, que comenzó a denunciar las torturas estableciéndose la censura de prensa. Comisiones especiales no lograron demostrar los extendidos cargos de corrupción, desabastecimiento que la prensa, en forma despiadada, hacía recaer sobre el presidente y sus colaboradores. Acusaciones éstas que habían servido para movilizar sentimientos de desánimo e indignación en la ciudadanía.
En contraposición, otros medios generaron el caldo de cultivo para que se produzca el quiebre constitucional , la  conspiración que generó  golpe :  La Prensa, La Nación, La Razón, La Vanguardia se ensañaron con el jefe de Estado al que caracterizaron de "tirano" "totalitario" " anticonstitucional" ,"déspota", "dictador" , "inepto" y ",corrupto". El diario de extrema derecha nacionalista La Fronda, representativo del racismo y clasismo del nacionalismo aristocratizante -en el que abrevaba uno de los principales impulsores del golpe de estado, el germanófilo general retirado José Félix Uriburu- desacreditaba al radicalismo desde una matriz analítica que abrevaba en el racismo y el clasismo: "El triunfo del radicalismo en toda la República, ha tenido, como principal consecuencia, un predominio evidente de la mentalidad negroide", escribian en una clara muestra de discriminación.
La situación  social , relata el académico estaba signado por una profunda crisis política determinada por la hegemonía electoral del oficialismo que en cada nueva elección relegaba a los partidos opositores al rol de permanente oposición volcándolos hacia salidas extraconstitucionales.  Se sumaba otro elemento :La violencia política dominaba el panorama en las intervenciones oficialistas en las provincias de Cuyo y los grupos nacionalistas y radicales yrigoyenistas de choque callejero tenían el espacio público como escenario de sus disputas. 
Colaboraba al desprestigio la deteriorada salud del anciano presidente  que impulsó una sorda lucha faccional por la sucesión en el seno del partido y el gabinete nacional, paralizando muchas iniciativas y dinámicas administrativas.
Fue también un  elemento gravitante en el consenso para clausurar la experiencia radical, el cumplimiento de una plataforma que, en una Argentina liberal, propugnaba una mayor intervención del Estado en las relaciones sociales a través de la extensión del régimen de jubilaciones y en la economía a través de la nacionalización del petróleo, la integración económica de las regiones interiores mediante el ferrocarril y la provincialización de los territorios nacionales, una redefinición de las relaciones económicas con gran Bretaña y un pacto de colaboración con la URSS para recibir material petrolero y equipamiento ferroviario.
Finalmente, El 6 de septiembre en horas de la mañana, con escaso apoyo militar, el general, Uriburu y numerosos políticos sólo lograron sublevar a un grupo de cadetes del Colegio Militar y la Escuela de Aviación cuyos aeroplanos sobrevolaron la ciudad. La tradición profesionalista del Ejercito estuvo a punto de hacer fracasar la asonada, muchos de los civiles, entre ellos diputados conservadores y socialistas independientes, cuya tarea fue la de impulsar la sublevación de los cuarteles fueron detenidos, o expulsados de las instalaciones militares. La más poderosa, Campo de Mayo, no se adhirió y en la gran mayoría de guarniciones los comandantes evitaron que sus subordinados se sumasen al movimiento.
Fue la masiva participación popular la que decidió la suerte del golpe, caravanas de autos acompañaron al general Uriburu a medida que los insurrectos se acercaban a Plaza de Mayo. Las filas de ciudadanos aumentaban formando una multitud que, momentáneamente, brindaba un marco popular al proyecto elitista. Militantes radicales armados apostados en la esquina del Congreso, en la confitería El Molino, lograron, momentáneamente, detener su irreversible avance. En la Casa Rosada el vicepresidente Enrique Martínez, en quien Yrigoyen había delegado el mando días atrás por razones de salud, capitula ante los golpistas. Antes de que parte de la multitud tome por asalto la casa de Yrigoyen, éste es trasladado al Regimiento VII de La Plata, ante cuyo comandante presenta su renuncia institucional. El ciclo de la República liberal concluía en medio del fragor de armas y el crepitar de los austeras pertenencias del ya ex presidente.
De cualquier manera, el accionar injustificado de Uriburu y la deposición de Irigoyen, se pueden resumir en las nefastas consecuencias que marcarian el rumbo del pais, retomando el análisis de Toroncher " la interrupción de la vigencia de la Constitución se naturalizó y convirtió en una importante y disruptiva práctica de la cultura política argentina en la que la anomia, la ilegalidad y la excepcionalidad constituirán una experiencia histórica constante y traumática.
Asimismo el primer golpe de estado de la Argentina contemporánea impide la consolidación de una genuina tradición democrática cristalizando y amplificando las tendencias de violencia como forma de resolución de las problemáticas políticas, económicas.

Fuente: Toroncher, Miguel A. "El derrocamiento de Yrigoyen: el comienzo del autoritarismo institucional", La Capital, Mar del Plata , 6 de Septiembre de 2015. http://www.lacapitalmdp.com/noticias/La-Ciudad/2015/09/06/287487.htm

LA MUERTE DE NÉSTOR KIRCHNER, FUE APROVECHADA POR CRISTINA PARA GENERAR UNA NUEVA ÉPICA K, y BAJO EL DISFRAZ DE LA VIUDA DOLIDA LOGRAR LA REELECCIÓN

"Muchachos, el próximo presidente voy a ser yo salvo que me muera antes", les dijo Néstor Kirchner a un grupo de dirigentes oficialistas y encuestadores en la residencia de Olivos, dos semanas antes de su muerte. La frase dio  lugar a que el periodista Ceferino Reato, investigue dos aristas y las vincule. Los interrogantes que dejó Kirchner con su fallecimiento y cómo Cristina supo desde ése momento sacar provecho de la situación para lograr la reelección y construir su relato que linda con los mistico

Reato marca aquel momento como el anticipo de lo que vendría después, con la partida del expresidente se abría una nueva etapa en Argentina, un época de confrontación.

Esa confrontación, marca Reato , nació el 27 de Octubre. "El día en que murió Kirchner, fue la noche que nació el cristinismo" asegura en su nuevo libro el periodista Ceferino Reato

Reato mantiene su escepticismo sobre lo ocurrido hace siete años "la Argentina sigue sin saber con certeza dónde, a qué hora y de qué murió Néstor". Agrega que la falta de información, hace que tampoco se sepa si Kirchner se podría haber salvado de la muerte.

La investigacipon con un estilo que ya es marca-registrada ( la información original y precisa ), Reato, relata qué pasó exactamente ese día en El Calafate, explica cómo se reconfiguró el poder político en el país a partir de esa noche y da respuesta interrogantes que fueron escondidos por los K.

-¿Cómo se llevaban realmente, puertas adentro, Néstor y Cristina?.

-¿Cuánto sabía ella del esquema de corrupción organizado por él?.

-¿Qué pasó en la despedida íntima antes del traslado del cuerpo a Buenos Aires?.

-¿Por qué el velatorio público se hizo a cajón cerrado?.

La intención es contar el kirchnerismo y el cristinismo —y en general, la Argentina— desde ese instante crucial. Como si fuera una ventana abierta en el lugar más adecuado de la casa para ver todo el paisaje", asegura Ceferino Reato en "Salvo que me muera antes".

La reconfiguración política de la Argentina, fue producto de una estrategia que la expresidenta , más allá del dolor por la pérdida de su compañero durante más de treinta y cinco años, reveló una notable habilidad para convertir una tragedia en una puesta en escena, que le devolvió al oficialismo la mística que había perdido luego de dos derrotas consecutivas: en el largo conflicto contra el campo, en 2008, y en las elecciones legislativas de 2009.

Cristina Kirchner mostró liderazgo para conducir el país en un momento de incertidumbre y temor: acababa de morir el político que había reconstruido la autoridad presidencial y del Estado nacional luego de la gran crisis de 2001, cuando estuvimos al borde del caos, la anarquía y la disolución. }
Reato sostiene que hubo mucho de épico en el hecho de que una mujer tenía que hacerse cargo, en soledad, de un gobierno formado por centenares de hombres.

Reato, opina que la verdadera historia de la muerte de Kirchner podría ser un tema menor si no fuera por dos motivos: él seguía moviendo los hilos del poder en la Argentina y su fallecimiento provocó una fuerte conmoción en todos nosotros y la ya mencionada reconfiguración politica aprovechada por la ex presidenta que los funerales de Kirchner le sumaron a Cristina veinte puntos de imagen positiva, que alfombraron el camino hacia su reelección al año siguiente, cuando logró la votación récord del 54,11 por ciento en primera vuelta, a más de treinta y siete puntos del segundo, y se convirtió en la primera mujer reelecta en el continente.

La fórmula “Cristina Viuda”, entubada en un luto que duraría más de tres años, resultó imbatible e hizo desertar a rivales como Mauricio Macri, que prefirió lanzarse a la reelección en Buenos Aires. Cristina ganó hasta en territorios hostiles al kirchnerismo, como en la Capital y en Córdoba. Elisa Lilita Carrió sacó apenas el 1,82 por ciento.

Reato analiza el impacto en la opinión pública, donde,a pesar de las diferencias de criterios, el periodismo coincide que la muerte de Kirchner fue un evento que alineó a la opinión pública en favor de su viuda, la Presidenta, a quien se la pudo ver sufriente pero estoica acariciando el féretro cerrado y lustroso. En vivo y en directo durante casi trece horas, ratificando dos puntos, que Kirchner soñaba con una formula hasta el final de los tiempos alternando el sillón presidencial con su esposa: " Salvo que me muera antes" y la inteligencia de Cristina, que bajo su disfraz de viuda, movió la estantería política que la llevo a la reelección , reelección que fue una bisagra en la politica argentina, ahondado a través del cristinismo una historia conocida en el país: la confrontación y polarización

Fuente: Reato, Ceferino: " Salvo que me muera antes", Buenos Aires, Sudamericana, 2017.

http://www.megustaleer.com.ar/libro/salvo-que-me-muera-antes/AR27652

sábado, 2 de septiembre de 2017

EXISTIÓ UNA TRAMA DE ACUERDOS, TRAICIONES ENTRE LA ALEMANIA NAZI Y LA ARGENTINA DE PERÓN, HUBO NEGOCIOS Y OPERACIONES QUE LOS VINCULABAN ( DOCUMENTOS DESCLASIFICADOS DEL ARCHIVO HOOVER)

Los testimonios lo avalan y los documentos lo confirman, Perón , como es sabido tomó las ideas y acciones de Mussolini en Italia y Hitler en Alemania para levantar y movilizar a las masas en las que basó su poder y figura en los treinta años que presente o desde el exilio fue un factor decisivo en la politica argentina, se ha reconocido también la bienvenida y protección que les dio a jerarcas nazis luego de la segunda guerra mundial.

Ahora con la apertura de los archivos Hoover surgen nuevos documentos desclasificados por el FBI que fueron la llave, aunque por supuesto no han sido un limitante, sino por el contrario, la invalorable oportunidad de acceder a un nuevo abanico de posibilidades que sembraron el proceso investigativo con datos aportados por otras impensadas fuentes de información.

¿Cómo fue que se entrelazaron los caminos de estas tres figuras: Hitler, Hoover y Perón?Responder este interrogante nos lleva a cuestionar —lo que no implica negar totalmente— la historia que se ha contado desde siempre, escribiendo con una perspectiva crítica sobre los hechos y sus protagonistas para dar con sorprendentes revelaciones que hasta hoy no se habían abordado del mismo modo. A medida que avanzaba página tras página, en un archivo de más de setecientas densas carillas desclasificadas, la tarea se transformó en un laberinto de nombres, insospechadas sociedades, arteras traiciones, hábiles movimientos de distracción y monumentales operaciones de engaño, inimaginables hasta hoy", revela "El agente nazi Eva Perón y el tesoro de Hitler" ( Sudamericana), escrito por Marcelo García, que en forma análoga a su trabajo en Diario26 y en el blog HistoriasLadoB, revisa, cuestiona, confirma o corrige la historia oficial.

"Muchos investigadores tocaron el tema basando sus relatos en testimonios verbales y la declaración de testigos (a quienes este trabajo no pretende desestimar) sobre la vida que llevó adelante el Führer después que fuera orquestada su muerte con el propósito de permitirle escapar. Sin embargo, no es mi objetivo hacer un relato pormenorizado de la vida de Hitler en la Argentina, pero sí dar cuenta de la trama oculta y los hechos demostrados en los documentos sobre el perfecto conocimiento previo que tenían las máximas autoridades norteamericanas respecto de los planes, la exitosa concreción de una gigantesca conspiración de engaño mundial y las impensadas consecuencias que muchos de los principales actores involucrados llegaron a enfrentar", asegura su autor.

De lo anterior surgen preguntas inevitables: ¿qué datos tenía Hoover sobre un pacto entre allegados de Hitler y Perón? ¿De qué actividades, negocios y operaciones que relacionaban a la Alemania nazi y la Argentina peronista estaba al tanto la inteligencia norteamericana? ¿Qué descubrió y cómo reaccionó ante la trascendencia de semejante información?.

Surgen luego de la desclasificación de los archivos desclasificados del FBI de Hoover una La trama de acuerdos y traiciones entre la Alemania nazi y la Argentina de Juan Domingo Perón Tal como veremos, las respuestas dadas a estos interrogantes son las que marcan la gran diferencia entre otras anteriormente publicadas y esta nueva investigación.

Ya no se trata de sostener la hipótesis, carente de sustento, de que Hoover perseguía a Hitler con irreductibles intenciones de detenerlo, sino de dar otro giro al relato tradicionalmente aceptado demostrando que el director del FBI no pretendía atrapar al Führer en fuga, mientras que sí colaboró para que (con sus particulares métodos investigativos) los Aliados encontraran sobrados motivos que llevaron al posterior derrocamiento del presidente argentino Juan Domingo Perón.

Fue gracias al trabajo de los agentes de Hoover que los Estados Unidos estuvieron en inmejorables condiciones de saber sobre un laberíntico entramado de negociaciones secretas y operaciones encubiertas entre personajes claramente funcionales tanto para el régimen de la Alemania nazi como para el movimiento que se encolumnaba detrás de Perón en la Argentina, con el preciado objetivo de sentar bases firmes y apuntalar el futuro resurgir del nacionalsocialismo desde el exterior.


Con la debacle nazi consumada, esa sociedad dio lugar a un reacomodamiento de las fichas sobre un imaginario tablero en el que un desgastado Hitler comenzó a perder fuerza, influencia e interés, en tanto que Perón —envalentonado por las circunstancias— buscó hacer de la Argentina la nación rectora política, económica y militar en Sudamérica, tomando la posta dejada por la derrotada Alemania e intentando replicar sus políticas expansionistas en la región.

Muy atrás quedaron los supuestos beneficios que el régimen peronista alguna vez había representado para los norteamericanos como un válido freno al avance del comunismo en el sur de América. Hoover fue uno de los máximos responsables de darles a las autoridades gubernamentales norteamericanas los elementos necesarios para que se hicieran una acabada composición de ideas que los llevaron a comprender qué rol jugarían Hitler y Perón durante los complicados días de posguerra que estaban por llegar. El Führer era un hombre acabado, en tanto que no sucedía lo mismo con el “primer trabajador”.

Tal fue el peso del militar argentino y sus cómplices —Eva Duarte entre ellos— en la secreta operación inicialmente destinada a gestar un IV Reich desde el exterior que Hoover dispuso una política investigativa y un despliegue de agentes especialmente concebidos para la Argentina de Perón.


De todos modos, los asombrosos resultados de las operaciones de la inteligencia aliada no se limitaron a la toma de conocimiento sobre los detalles de una peligrosa sociedad que podría poner en jaque los intentos de dominación total de los Estados Unidos sobre el resto de América, sino que permitieron saber que Eva Perón también respondía a pie juntillas las órdenes de una poderosa organización en las sombras, que la tenía como una de sus más destacadas colaboradoras desde 1941, encomendándole poner a salvo  parte del legendario tesoro nazi ante los sorpresivos avances y el artero intento de expolio pretendido por Perón.

Bien vale entonces aceptar el desafío y leer sin preconceptos sobre un reguero de muertos a lo largo del camino, pistas falsas plantadas para despistar, datos fidedignos y el accionar de fabuladores, soplones, aventureros, gente confiable e informantes solitarios cuyos caminos se han cruzado tantas veces sin poder diferenciarse.

Treinta años después de acalladas las bombas que destruyeron los últimos vestigios del III Reich alemán, y pasadas tres décadas desde que los Aliados informaron sobre la nunca demostrada muerte de Hitler en Berlín, aún resonaba el estruendo.

Clarence Kelley —director del FBI entre el 9 de julio de 1973 y el 15 de febrero de 1978—, tercero en la línea de sucesores tras la muerte de Hoover, reclamaba por importantes documentos sobre el Führer, extrañamente faltantes de los archivos del Bureau, según puede leerse en el memorando del 23 de mayo de 1975. Mientras que el 11 de junio aún solicitaba la aparición de dossiers perdidos que le habrían permitido realizar reveladoras pericias caligráficas sobre cartas sospechadas de haber sido escritas por Hitler mucho tiempo después del final de la guerra, dejando suspendido en el aire un insondable y misterioso final.

Mientras una leyenda cuenta que Hitler murió el 13 de febrero de 1962 en la Argentina a los setenta y tres años, y otra dice que habría fallecido en 1971 escondido en un remoto lugar del Paraguay, muchas otras cosas en cambio sí se pueden demostrar.

Hoover supo por anticipado que Hitler encontraría refugio en la Argentina de Perón. El presidente argentino buscó instalarse como árbitro del mundo y posible reemplazo del Führer desde su inaceptable Tercera Posición. Y Evita viajó miles de kilómetros al otro lado del arco iris poniendo a salvo millonarias fortunas de sus jefes nazis, evitando dejarlas en manos de un traicionero Perón.

Con la debacle nazi consumada, el tablero de la política internacional comienza a reacomodarse. Mientras Adolf Hitler, en el exilio, pierde fuerza e influencia, Juan Domingo Perón -alentado por las circunstancias- se propone erigir a la Argentina como una nación rectora de Sudamérica, tomando la posta de la derrotada Alemania e intentando replicar su ímpetu expansionista en la región.

¿Cómo pretende Perón financiar sus planes de dominación? Mediante el expolio de las millonarias fortunas que fueron secuestradas por el nacionalsocialismo alemán y pacientemente trasladadas hasta Buenos Aires. Su mayor obstáculo será nadie menos que su propia esposa, Eva Duarte, quien pondrá en acción sus poderosas conexiones para salvaguardar esos tesoros.

La agente nazi Eva Perón y el tesoro de Hitler nace del trabajo de investigación y consulta de cientos de documentos desclasificados -entre ellos, los de las pesquisas que mandó a hacer John Edgar Hoover cuando se encontraba al frente del FBI-, sobre los cuales el historiador Marcelo García construye una irresistible tesis destinada a entrelazar la inesperada y atrapante trama internacional de acuerdos y traiciones entre la Alemania nazi y la Argentina de Perón.

El resultado de este enorme trabajo es un libro que revisa uno de los misterios más magnéticos del peronismo desde una perspectiva nueva: la de los conflictos de intereses entre sus dos más grandes figuras.

Fuente: García, Marcelo. La agente nazi Eva Perón y el tesoro de Hitler, Sudamericana, Buenos Aires, 2017.

http://www.megustaleer.com.ar/libro/la-agente-nazi-eva-peron-y-el-tesoro-de-hitler/AR18875

lunes, 28 de agosto de 2017

EL FIN DE LA GUERRA SIGNIFICÓ PARA MÍ,COMO SOBREVIVIENTE, EL COMIENZO DE UN DUELO QUE PERDURA, FUE TAMBIÉN RECORRER UN CAMINO PARA INTENTAR COMPRENDER LO SINIESTRA DIMENSIÓN DE LOS CRÍMENES Y LO OSCURO QUE RESULTA LA GUERRA DEL HOMBRE CONTRA SI MISMO (JACK FUCHS, SOBREVIVIENTE , FALLECIDO EL 25 DE AGOSTO)

El jueves partió Jack Fuchs, uno de los sobrevivientes del Holocuasto que desde hace veinte años supo ser uno de los transmisores más brillantes de lo sucedido en los años de la Segunda Guerra Mundial, además de charlas, conferencias y escritos, dejó dos libros reflejando tanto su memorias, como sus recuerdos asó como su denuncia permanente : “ El mundo durante la Shoá miró para otro lado” , enfatizada especialmente cada 27 de Enero  -día de la liberación de Auschwitz, según la teoría oficial, idea a la que Fuchs se negaba argumentando por un lado que “ Los aliados conocían la existencia e Auschwitz ,conocían las vías férreas y las atrocidades que allí se practicaban”. Su segunda afirmación se  correspondía con su vivencia personal .“El que estuvo en Auschwitz nunca puede salir”. Lo relacionaba con las marcas que le dejó .

“Toda esta tragedia judía es al mismo tiempo una tragedia universal. En verdad, no soy un sobreviviente sino un resucitado. Después del fin de la guerra, seguían muriendo infinidad de personas. Y las que sobrevivían no soñaban con la venganza. Yo no sé si eso está bien o mal, pero, por mi parte, yo tampoco soñaba con vengarme. Sólo pensaba en cómo recomenzar, una vez más, a vivir”, subrayó en su libro “Tiempo de recordar,publicado en 1995  Fuchs, fallecido a los 93 años en Buenos Aires..

Nacido en Lodz, Polonia, en 1924, en una familia judía, fue el segundo de cuatro hermanos. El 8 de septiembre de 1939, a poco de desatada la Segunda Guerra Mundial, la armada alemana, que acababa de invadir Polonia, se apoderó de Lodz. Al año siguiente, ya quinceañero, fue encerrado, junto a toda su familia, en el gueto de su ciudad, uno de los primeros que crearon los nazis. Allí permaneció encerrado cinco años y luego fue transferido, en agosto del 44, al campo de concentración de Auschwitz, donde vio por última vez a sus padres y a sus hermanos, que no sobrevivieron al campo. El fue rápidamente seleccionado para ir a trabajar al campo de Dachau, donde permaneció prisionero hasta el fin de la guerra.

Tenía 21 años y sólo pesaba 38 kilos cuando terminó el horror. Padecía tifus y tuberculosis; y como pudo llegó a una granja de donde más tarde fue llevado hasta Saint Ottilien, un antiguo monasterio transformado en hospital. Fue allí donde, como solía decir, “volvió a nacer”.

Gracias al impulso del Project Shoá liderado por Steven Spuielberg a fines de los 90 se animó a relatar y divulgar su sufrimiento, aunque dolido por los constantes rebrotes de grupos neo. Nazis en argentina en particular Muchos años más tarde, en una contratapa que escribió para este diario (“El hombre que me hizo llorar”, “Debieron pasar muchos años y muchos divanes para que me percatara del miedo que en aquel entonces había tenido, de enfrentar las preguntas: ¿Qué pasó con tu mamá? ¿Y con tu papá? ¿Qué, con tus hermanos? ¿Y tus primos? Yo me había negado, tajante, a exhumar esos recuerdos sin lápida”.

En 1946 llegó a Nueva York y vivió en Brooklyn, con ayuda del International Rescue Committee. Recién en 1963 se estableció definitivamente en la Argentina, donde se casó con una mujer de familia francesa y armaron un negocio de confección de ropa. “Uno no puede vivir con un dolor. La naturaleza misma te ayuda, hace un filtro. Uno no se propone recordar ni se compromete a no olvidar. La gente sigue”, expresó. Y confesó que nunca relató a su hija ni a sus nietas su experiencia en los campos nazis.

De todas maneras, los intereses de Fuchs fueron de un alcance mucho más general y reflexionó sobre la discriminación, los derechos humanos, y sobre todo acerca del silencio del que es capaz la humanidad cuando se enfrenta a un crimen en el momento en que se está cometiendo. Y puso en un plano de igualdad (en ese aspecto), la Shoah, Hiroshima y Dresde. “El fin de la guerra significó para mí, como sobreviviente, el comienzo de un duelo que me acompaña hasta hoy. También significó iniciar un camino para intentar comprender la siniestra dimensión de los crímenes que ocurrieron, la naturaleza de esa pesadilla y lo oscuro y estremecedor que resulta el fantasma de la guerra del hombre contra sí mismo, más allá de las infinitas justificaciones que utilicen los seres humanos para convencerse de sus motivaciones. Es ésa la guerra que está detrás de todas las demás”, manifestó a Página 12 en 2006 Por su trabajo y su compromiso con los derechos humanos, en julio de 2010 la Legislatura porteña lo nombró Ciudadano Ilustre.

Hace unos años, luego de un viaje de vuelta a Polonia y de una recorrida por los lugares que marcaron su vida y los campos de concentración transformados en museos y sitios de memoria, reflexionó: “Ocho días en Auschwitz fueron una eternidad, ocho horas en Auschwitz fueron una eternidad, porque todo estaba limpio, no quedaba nadie. Es muy difícil que la gente entienda esto y al sobreviviente”.

Fuente:
La última muerte de Jack Fuchs, Página 12, 26 de Agosto de 2017

https://www.pagina12.com.ar/58981-la-ultima-muerte-de-jack-fuchs

martes, 22 de agosto de 2017

GENOCIDIO ARMENIO Y HOLOCAUSTO JUDÍO:INTERSECCIONES

Organizado por la Cátedra Libre sobre Holocausto, Genocidios y Lucha contra la Discriminación y la Asociación Amigos Argentinos de la Universidad Hebrea de Jerusalem tendrá lugar el miércoles 30 y el jueves 31 de Agosto en en el salón Rojo de la Facultad de Derecho en la UBA con entrada libre y gratuita.

La conferencia inaugural luego de la apertura a las 18 horas será "Estudios comparativos del genocidio armenio y del holocausto" , brindada por el Dr. Yves Ternon (Francia) y el Dr. Yosi Goldstein (Universidad Hebrea de Jerusalem, Israel).

En tanto, el jueves 31 están previstas las siguientes ponencias
9:30 a 11 hs. "Motivaciones ideológicas frente a prácticas políticas" por los Dres. Ternon y Goldstein.

11:30 a 13 hs. "Genocidio y Memoria" panel con la participación de Diana Wang, Federico Gaitan Hairabedian y Eduardo Feller.
14:30 a 16:30 hs. "Presentación de proyectos de transmisión" panel con la participación de Juan Pablo Artinian, Julieta Puppo, Luciana Minassian y Facundo Sinatra Soukoyan.
16:30 a 18 hs. "Reconocimientos, juicios, reparaciones y negación", Roberto Malkassian, Franco Fiumara e Yves Ternon.

http://www.derecho.uba.ar/institucional/deinteres/2017/genocidio-armenio-y-holocausto-judio-intersecciones

sábado, 12 de agosto de 2017

MOISÉS, LA LIBERTAD GEOMÉTRICA CON LÍMITES EXPRESADA DESDE LA RESPONSABILIDAD

En una mirada donde combina una lectura judaica de la libertad junto con su visión psicoanalítica, que se sintetiza con el enfoque universal de la libertad, Susana Grimberg acaba de publicar " Geometría de la Libertad", basada en la figura de Moisés, el líder por excelencia del pueblo hebreo y puesto como paradigma de la autoridad democrática en la biblia hebrea (condujo a su pueblo cuarenta años en el desierto hasta las puertas de la tierra prometida).
Moisés sufrió junto al pueblo judío, dialogó con Dios cara a cara, fue  el transmisor de los diez mandamientos; siempre mostrándose como un ser humano con falencias.
“La Libertad es una armoniosa geometría con límites” interpreta Liliana Díaz Mindurry tomando las palabras de la autora.

Escrito en forma de   poemas narrativos que sobrevuelan la figura de Moisés, el Legislador y profeta por antonomasia., Grimberg divide la vida de Moisés en el número cabalístico de siete partes ("Agua", "Reloj de sol", "Reloj de arena", "Las voces del silencio", "Mar Rojo", " La Voz", "Hacia la libertad"), el lector entra en el nacimiento de Moisés (y el origen incierto o mítico), el crecimiento y la conciencia del origen, la expulsión del mundo faraónico, el Éxodo, las plagas, los Diez Mandamientos, y el deseo indecible de lo eterno pese a la imposibilidad de nombre y lugar: la libertad desde la responsabilidad. 

Prosigue Diaz Mindurry "Me permito ver en ello el camino de cualquier hombre, de todos, el origen perdido, envuelto en lo que se dice, lo que otros dicen (un niño sin nombre/ sin origen/ sin tierra), la conciencia de todo esto y la soledad consiguiente (Del origen perdido/ a lo por conocer. //A lo por saber), la rebelión adolescente y la expulsión o autoexpulsión que sucede a partir de ello ( El extranjero,/ lo extraño de sí). La vida que sigue como peregrinaje (Noche./ Caminar las estrellas/ una por una) y pruebas (Las langostas comen el aire) , la ley interior (La multitud/ anhelante/ pide, /clama, /ruega por la Ley) y la madurez como encuentro con la propia libertad ( la mirada/ mira/ el resplandor). 

Y como lo expresa Grimberg en uno de los poemas relatando el nacimiento de Moisés y la "milagrosa salvación" de la muerte cuando es rescatado por la hija del faraón " Aguas para ocultar, aguas para mecer. El río sostiene un arca de palabras, mudas, invisibles. Lejanamente cerca, apenas: un llanto. Un niño sin nombre. Sin origen. Sin tierra. Es un niño y el agua .Ojos color uva moscatel, piel aceitunada, lágrimas contenidas. Ahogados en una tristeza punzante. Perder para dar vida. Silenciosas, las manos decididas, empujan la canasta. Otras manos descubren el regalo de los dioses. Nadie mira. Sólo ella, la princesa. Blancura, vientre vacío. Translúcida como su alegría, el agua, espejo de la maternidad robada. La inmensa pequeñez, ignorante de donde se halla, levanta los brazos. Le grita al sol. No logra apresarlo. Llora.  La princesa lo oye. Oye el llanto, las lágrimas, el hambre que duele. Ordena quedar sola. Sola para buscar. Sola para encontrar. Para encontrarse.

Fuente: Grimberg, Susana " Geometría de la Libertad", Ruinas Circulares, Buenos Aires, 2017
http://www.ruinascirculares.com/ebook/ebook.php?id=111








jueves, 10 de agosto de 2017

EL ASESINATO DEL PRIMER JEFE DE POLICÍA DEL PROCESO POR PARTE DE MONTONEROS, , HABILITA NUEVAS DISCUSIONES SOBRE LA VIOLENCIA POLÍTICA DE LOS 70 Y SUS PROFUNDAS CONSECUENCIAS

El 18 de junio de 1976, el jefe de la Policía Federal de la dictadura militar, Cesáreo Cardozo, murió en un atentado. Horas antes, Ana María González, militante montonera y compañera de estudios de su hija, le había colocado una bomba debajo de su cama. Fue a días que se cumplieran los tres meses de los militares en el poder. Fue también un golpe contra una de las patas más fuertes del Proceso y la represión: la policía ( vale recordar los nombres de Camps y Etchecolatz, éste último sindicado como culpable de la doble desaparición de Julio López tanto durante la dictadura como en democracia.
El general Cesáreo Cardozo era figura en ascenso dentro de la Junta que gobernaba el país tras el golpe de Estado del 24 de marzo. Como revancha por la muerte de compañeros de militancia, Montoneros lanzó una cacería sobre Chela, hija del militar. La ejecutora fue Ana María González, una joven de 20 años, militante de Montoneros, compañera de estudios de Chela.


Ana había estado esa tarde en el departamento de los Cardozo y, con la excusa de hablar por teléfono, había entrado a la habitación matrimonial y puesto una bomba bajo la cama. Enseguida dijo que se sentía mal y se tenía que ir. Fue la última vez que la vieron.

Ana pasó inmediatamente a la clandestinidad y fue un trofeo tan protegido por la organización armada como buscado por la dictadura. Nunca se supo nada más de ella, pero su caso fue usado como pieza fundamental de la narración que construyeron los medios adictos al gobierno militar desde el momento de los hechos hasta nuestros días.

Federico Lorenz siguió las huellas perdidas de esa chica de la que nadie quiere hablar excepto sus acusadores. En una reconstrucción de enorme complejidad," Cenizas que te rodearon al caer (Sudamericana) consigue que el contexto político, social e histórico le devuelva el contorno humano a la protagonista y habilite nuevas discusiones sobre la violencia política de los setenta y sus profundas consecuencias.

Desde diferentes lugares han emitido su opinión sobre la obra . Jorge Fernández Díaz en La Nación escribió«El historiador Federico Lorenz, inscripto quizá sin pretenderlo en un nuevo revisionismo de los 70, rescata del pasado este hecho maldito en Cenizas que te rodearon al caer (extraordinario verso de Gelman), un libro flamante que intenta reconstruir la vida enigmática y la muerte nunca aclarada de esa chica paqueta que a través de un novio llegó a las villas y a la militancia revolucionaria, que después de la explosión se volvió tristemente célebre y fue buscada por cielo y tierra, y que era considerada "una santa de la Orga". El asunto condensa todas las contradicciones de una época manipulada por unos y otros, y recientemente glorificada con peligrosa banalidad por el aparato kirchnerista.»

Claudia Peiró, en Infobae sostuvo:" «Cenizas que te rodearon al caer es un título que trasunta la "melancolía" que le generó al autor recorrer esta historia, un sentimiento que compartirán los lectores de este libro que contribuye a reconstruir las coordenadas de un tiempo en el que tantos jóvenes creyeron necesario inmolarse por la promesa -todavía incumplida- de un país mejor.»

En tanto, Julieta Grosso de Telam, manifestó«Durante las cuatro décadas que median desde que colocó la bomba que mató al entonces jefe de la Policía Federal Cesáreo Cardozo, la militante montonera Ana María González se transformó en un emblema incómodo, arrastrado hacia el presente por una trama de silencios que el historiador Federico Lorenz desarma en su libro Cenizas que te rodearon al caer, donde interpela en paralelo a una generación que incorporó a la violencia como parte del repertorio político y a una sociedad que aceptó convivir con la ferocidad.

Para Pablo Camogli de Misiones Online «Cenizas que te rodearon al caer es una frase hermosa que pertenece a un poema de Juan Gelman y que se ajusta a la perfección al libro que titula. La metáfora de las cenizas no solo es una descripción gráfica del fin de Anita, es, más bien, una reflexión sobre una época del país. Y allí Lorenz no se muestra neutral. La violencia es repudiable en todo momento (¿es repudiable en todo momento?), pero ello no debe obliterar la posibilidad de analizarla y de contextualizarla en términos históricos. En forma muy saludable y poco común, el autor lo hace y asume una posición firme y clara al respecto.»

Su autor, Federico Lorenz, investigador del Conicet y director del museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur ,se especializa en temas del pasado reciente argentino, en particular la violencia política y la guerra de Malvinas, y en la historia sociocultural de la guerra, describe su libro" Cenizas que te rodearon al caer, vidas y muertes de Ana María González, la montonera que mató al jefe de la Policía Federal "( Sudamericana , 2017).

Esta es la historia de una chica difícil. Escribirla también lo fue. Pero escribir sobre una vida no debería ser, nunca, más difícil que vivirla. Sería presuntuoso pensar una cosa así.


Supongo que me perturba algo en lo que creo: nos parecemos a las tareas que encaramos, tanto como a las cosas que elegimos recordar. Nuestras empresas son las que nos paran frente al mundo, aun desde el lugar ínfimo que nos toca vivir. Y yo, hace más de diez años, decidí que quería escribir la historia de Ana María González, una joven sobre la que solo hablaron sus enemigos.

En junio de 1976, esa joven colocó una bomba debajo de la cama del primer jefe de la Policía Federal de la dictadura militar, y lo mató. Me parece que en la historia de Ana María González —cuya vida se hizo pública solo el día que atentó contra Cesáreo Cardozo, pero que tiene un antes y un después— confluyen muchas de las líneas de fuerza de aquellos años extremos que llamamos “los setenta”. Y que valía la pena contar, a través de ella, una época. Entre esa idea y las primeras búsquedas hice muchas otras cosas. Publiqué otros libros, se aceleraron, se congelaron y retrocedieron los tiempos de la memoria. Sin embargo, ella siempre estuvo allí. Anita, como la llamaban sus compañeros, fue y vino sin cesar. Aguardó pacientemente en los pliegues del pensamiento hasta que llegara su oportunidad. Acechó mi recorrido, susurró obstinaciones que se transformaron en la pregunta sobre su vida, la que organiza este libro.

Podría decirse que a veces no se sabe quién escribe a quién. No se puede explicar a Anita ni se puede pensar en los actores fuera de su contexto. Sintetizan las ideas fuerza de su tiempo, las actúan de una u otra manera, se mueven por los límites de lo conocido en ese momento histórico. En ocasiones, algunos de ellos van más allá, los fuerzan y los retrotraen al instante primero de los tabúes fundantes.

Ana María González fue una hija de su época. En esos años, la violencia era parte del repertorio político. Una vida humana podía ser tomada, así como arriesgada la propia, en función de determinados objetivos, considerados válidos y superadores. Hoy también lo es, solo que no lo pensamos en esos términos. Cuando observamos extrañados ese pasado, pensando con alivio en la barbarie que dejamos atrás, también deberíamos ver los horrores con los que convivimos.

Hay un relato estruendoso, como si los ecos de la bomba que puso Ana María González aún no se apagaran, que enfatiza su inhumanidad y su perfidia. Esta visión se escribió y repitió desde el momento mismo en que la joven pasó a ser la persona más buscada de la Argentina. O quizá “públicamente más buscada” porque, en aquellos días, muchas cabezas tenían precio, y la maquinaria estatal terrorista estaba en la plenitud de su funcionamiento.

Anita entró en la historia con la imagen de la traición. Pero hay otras dos formas posibles para recordarla que deberían hacer de contrapeso, aunque son difíciles de sostener. Por un lado, fue una militante que logró infiltrarse en uno de los que Montoneros consideraba “centros de gravedad del enemigo, y el atentado que realizó se inscribió en una lógica política. Por el otro, meses después, murió en una casa clandestina tras un tiroteo con tropas del ejército. Sin embargo, estas historias alternativas no dialogan con la marca de fuego del atentado.

Esto es así porque al relato que la demoniza solo lo enfrenta un silencio estruendoso, de los sobrevivientes de las organizaciones revolucionarias, de sus compañeros, de los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado. No es que no quieran hablar sobre Ana María González, sino que no pueden. No hay un marco de referencia que lo haga inteligible. Su vida solo tiene sentido en su época, pero no encaja en los relatos que luego construimos para comprender esos años.

Nunca con tanta intensidad como hasta ahora corroboré que hay historias que se resisten a ser contadas. ¿Por qué sacarlas de su oscuridad? Yo quise visibilizar la condición humana de una militante. Para eso, estudié, investigué y escribí la historia de Ana María González, una militante revolucionaria de la década de 1970.

He intentado sacar del silencio, con mis preguntas, a quienes preferían mantenerlo. Me tuve que animar a ensanchar el campo de lo que se puede preguntar. Hay vivencias del pasado reciente argentino más pesadas que otras. Silencios y dolores más profundos. Rencores y frustraciones, añejas y latentes, que florecen ante nuestras preguntas. Por eso, a los contemporáneos, a los sobrevivientes, no les alcanza con que les expliquemos lo que queremos hacer.

Intenté acercarme, sin suerte, a los familiares directos de Ana María y a los de Cesáreo Cardozo. Es más que comprensible ese fracaso, pero eso no hace más que agrandar el hueco en la historia. Por otra parte, el hecho de que en el plano individual el dolor justifique el silencio no quita que deba hacerse una pregunta histórica más amplia, la pregunta sobre la comprensión de la época. En todo caso, construiremos luego una ética a partir de la cual conducirnos, pero la Historia es lo que las personas hicieron, con su escala de valores, en el momento que les tocó vivir, y el trabajo del que investiga, aportar a la comprensión de esos actos.

Ante tantas reticencias, negativas y resistencias, para referirme a las personas en este relato opté por el siguiente método de citas, que advierto en estas primeras páginas: los familiares directos de Ana María González y Cesáreo Cardozo aparecerán solamente por sus iniciales o, eventualmente, apodos. Quienes conocieron a Ana María en distintos momentos —como amigos, compañeros de escuela o militancia— y dieron su testimonio aparecerán con un nombre de guerra o apelativo ficticio fácilmente reconocibles para aquellos que vivieron esos años. Para los demás, serán los actores necesarios en la comprensión de esta historia, lo más importante. No alteraré los nombres ni los apodos de los responsables políticos de la dictadura, porque ya han sido condenados por sus crímenes, o al menos por buena parte de ellos; tampoco los de los muertos que los enfrentaron. No quisiera que este fuera un instrumento para su olvido, sino exactamente lo contrario.

La vida de Ana María González es una historia difícil. ¿Cómo hacer para escribirla? Además de la presencia de los testigos y sobrevivientes, influyen los mandatos de mi profesión de historiador, el contexto político, las discusiones y las suspicacias en torno de uno de los hechos de sangre más resonantes y cuestionados de los que fue responsable Montoneros. “¿Para quién trabajás?”, fue también una de las preguntas más frecuentes con las que tuve que confrontar.

El entorno político ha cambiado: los militares y sus cómplices pueden querer revisar todo, cerrar los juicios, volver a perseguir a los hoy sexagenarios revolucionarios que lograron sobrevivir a varias muertes. Algunos funcionarios de alto rango volvieron a impugnar la mítica cifra de treinta mil desaparecidos, no porque sea decisiva la cantidad exacta —no es responsabilidad de las víctimas que no se conozca—, sino por el valor del símbolo. Otros, directamente, dijeron estar en desacuerdo con la existencia de un plan sistemático de exterminio, lo que la Justicia ya probó. En los tramos finales del megajuicio por La Perla, el mayor campo de exterminio junto con Campo de Mayo y la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), personajes condenados amenazaron con regresar y reclamaron el reconocimiento de la historia en futuros desfiles.

Entonces, al fin, hay dos cuestiones que vuelven relevante el intento de escribir una biografía de la breve vida de Ana María González. La primera es que a través de ella, y de la situación límite que protagonizó, resulta posible aproximarse a los valores y a los condicionantes en la vida de los militantes revolucionarios de la década de 1970, así como a los grados de violencia aceptados por la sociedad que convivió con el terrorismo de Estado. No es esta, entonces, la historia aislada de un asesinato político, sino la reflexión, a partir de este, acerca de una época. Luego, la constatación de que el campo popular mantiene silencios sobre algunos temas de esa década relacionados con la propia violencia, la que ellos y la que las víctimas de la dictadura, en ocasiones, ejercieron. También han callado, en muchas oportunidades, los responsables de las organizaciones armadas.

La consecuencia es que en el caso de Ana María González, como en otros, el silencio de sus compañeros lleva a que el único relato sobre su paso por la historia sea el de sus adversarios políticos. Creo que es injusto que esté condenada a que solo sus enemigos hablen de ella.

Frente a los intentos negacionistas, cuando entre colegas discutimos acerca de ese tipo de cuestionamientos, con frecuencia la recomendación es que no vale la pena contestar. Pero últimamente pienso que no es así, que el que calla otorga. Que cada vez que les abren la jaula, los que no se arrepienten de nada vuelven con discursos que solamente se encuentran en diarios de 1976. Que no ha habido aprendizaje social para ellos, ni ecuanimidad, que es lo que reclaman. Y que lo más perverso de la represión, como eligieron aplicarla los dictadores y sus cómplices y beneficiarios, es que hasta el último día obligará a las víctimas a probar su condición de tales. Y entonces creo que hay que tomar la palabra, que no es lo mismo que quitársela al otro. Como escribió Alessandro Portelli: “He entendido concretamente algo que sabía en teoría: una tradición es un proceso en el que también la simple repetición significa una responsabilidad crucial, porque el sutil encaje de la memoria se lacera de modo irreparable cada vez que alguien calla.

Y sobre aquel 18 de Junio de 1976 , fecha que dos años después sería cercana al asesinato de Paula Lambruschini, hija de el almirante Armando Lambruschini , quien formaría parte de la segunda Junta del Proceso liderada por Roberto Viola.Ana María les contó a sus amigas que se había peleado con el novio y pidió permiso para usar el teléfono. Chela, la dueña de casa, le permitió usar el aparato que estaba en la habitación de sus padres, para que hablara más tranquila. Ana María se alejó por el pasillo y abandonó unos minutos el trabajo con el grupo de estudio. Cuando regresó, dijo que se sentía mal y tenía que irse. Fue la última vez que la vieron.

La bomba que mató al jefe de la Policía Federal Argentina, el general Cesáreo Cardozo, estalló bajo su cama mientras dormía, a la 1:36 de la madrugada del 18 de junio de 1976, menos de tres meses después de que la Junta Militar que lo puso en ese cargo diera un golpe de Estado, el 24 de marzo.

El informe de Bomberos de la Policía Federal dice que el aviso por radio al Cuartel V llegó a las 2:06 de la mañana. Tres minutos después, la autobomba MAN 2035 ya se había detenido frente al edificio de siete pisos de Zabala 1762. El atentado fue en el segundo “B”, donde vivían Cardozo con su familia —esposa y dos hijas— y una empleada, que estaba en cama y enferma. El hijo varón del matrimonio, un joven oficial del Ejército Argentino, se hallaba en San Juan. Ese día había ido de visita la suegra del general. La bomba también hirió a la esposa de Cardozo, que milagrosamente no estaba junto a él en la cama porque se había quedado charlando con su madre.

A las dos y cuarto llegó un segundo vehículo de bomberos con un reflector para iluminar el departamento en escombros, ya que por precaución habían cortado el suministro eléctrico. La casa de Cardozo estaba en un edificio de departamentos amplios, ubicado en una de las zonas residenciales más ricas de la ciudad de Buenos Aires. Vivían allí, a mediados de la década de 1970, muchas familias de militares.

Los bomberos trabajaron en el lugar más o menos hasta las cuatro de la mañana. Pasadas las dos y media llegaron el segundo de Cardozo, el comisario Francisco Laguarda, el jefe de Investigaciones de la Policía Federal, el comisario Juan Carlos Condoriz, y el ministro del Interior, el general de brigada Albano Harguindeguy, visiblemente afectado porque el general asesinado era uno de sus hombres de confianza además de su amigo, y ahora su sangre salpicaba el techo de la habitación. El cuerpo de Cardozo, entre los escombros de su departamento, fue fotografiado y retirado por los mismos bomberos y otro personal policial, lo cargaron en una camilla y lo subieron ...

Fuentes:

Lorenz, Federico:"
Cenizas que te rodearon al caer Vidas y muertes de Ana María González, la montonera que mató al jefe de la Policía Federal; Sudamericana, Buenos Aires, 2017
http://www.megustaleer.com.ar/libro/cenizas-que-te-rodearon-al-caer/AR27305
http://www.megustaleer.com.ar/libro/cenizas-que-te-rodearon-al-caer/AR27305/fragmento/